Hipódromo Político

por Carlos G. Cortés García

·      La neolaredense, quien se sintió más de lo que realmente es, terminó su carrera política, no como Yalheel soñó algún día, cuando se rodeaba de lisonjas, sino como una indiciada por la desaparición de casi mil millones de pesos, los cuales se esfumaron durante su gestión como Secretaria de Desarrollo Social del Gobierno de Tamaulipas… Un triste final, muy triste, para quien vivió su carrera política con tantas ínfulas.

La trayectoria política de la neolaredense Yahleel Abdala Carmona ha transitado por prácticamente todas las etapas del poder: ya fue regidora, diputada federal, dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, diputada local por ese mismo partido, candidata del PAN a la alcaldía de Nuevo Laredo, donde por cierto mordió el polvo en dos ocasiones, y secretaria de Bienestar Social del Gobierno de Tamaulipas.

Sin embargo, tristemente, hoy su nombre ya no ocupa los titulares de los medios de comunicación por iniciativas legislativas o logros administrativos o políticos, sino por un proceso judicial que ha colocado nuevamente el tema de la rendición de cuentas en el centro del debate público.

Y es que la política, como el servicio público, exigen algo más que discursos y campañas. Exigen transparencia y honradez. Y precisamente ahí es donde el caso de Yahleel Abdala encuentra su mayor punto de cuestionamiento.

Las autoridades de Tamaulipas la investigan por un presunto uso indebido de atribuciones y facultades relacionados con contrataciones realizadas durante su gestión al frente de la Secretaría de Bienestar Social de Tamaulipas. Y aunque la ex funcionaria ha negado las imputaciones, mientras que el proceso judicial continúe será la autoridad competente quien determine su responsabilidad o inocencia.

Lo que sí constituye un hecho público es que un juez la declaró sustraída de la acción de la justicia después de que no acudiera a diversas audiencias programadas dentro del proceso penal. Y esa resolución abrió la posibilidad de que el Ministerio Público solicitara una orden de aprehensión para garantizar su comparecencia, lo que, aunque jurídicamente ello no representa una sentencia condenatoria, políticamente sí genera un enorme costo para cualquier figura pública que aspire a mantener credibilidad, la que Yahleel ya ha perdido. Es decir, Yahleel Abdalá Carmona está moralmente derrotada y sentada en el banquillo de los acusados.

Y es que a lo largo de su carrera, Yahleel ha protagonizado diversos episodios políticos que han alimentado una percepción que terminaron con su credibilidad como política: a Yahleel nadie le cree ya, ni en Nuevo Laredo ni en Tamaulipas.

Por ejemplo, su salida del PRI para incorporarse a las filas del PAN y desde ahí buscar la presidencia municipal de Nuevo Laredo, provocó serias críticas, incluso entre antiguos compañeros de partido, quienes interpretaron el cambio como una ruptura con el proyecto político que la impulsó durante gran parte de su carrera.

Lamentablemente, el verdadero problema es que la ciudadanía ha observado durante décadas cómo funcionarios de distintos partidos llegan al poder prometiendo honestidad y terminan enfrentando señalamientos por presuntas irregularidades, el color partidista cambia, pero la desconfianza ciudadana permanece. Ese es, precisamente el caso de Yahleel Abdalá Carmona a quien los ciudadanos ya no le creen.

Asimismo, y aunque la presunción de inocencia debe respetarse plenamente, y ningún servidor público puede ser condenado desde la opinión pública antes de que exista una resolución definitiva, tampoco puede ignorarse que quienes administran recursos públicos tienen la obligación de responder oportunamente ante las autoridades cuando son requeridos.

Es decir, la transparencia no sólo consiste en declararse “inocente”, sino que también implica comparecer, aclarar y permitir que las instituciones hagan su trabajo. Y esa, quizás, es la mayor lección del caso Yahleel Abdala: la confianza política es mucho más difícil de recuperar que una elección. Y cuando la percepción pública comienza a asociar un nombre con investigaciones, procesos judiciales, desfalcos millonarios y controversias, el daño a la imagen es muy profundo, independientemente del desenlace legal.

Al final, será la justicia la que determine responsabilidades en el caso de Yahleel. Pero la sociedad ya emitió una exigencia mucho más amplia: que ningún político, sin importar su partido o apellido, pueda colocarse por encima de la obligación de rendir cuentas. Y esa exigencia le llegó de frente a la ex priísta y ex panista, Yahleel Abdalá Carmona, quien le ha pesado mucho en su carrera política, la soberbia y la traición.

Por lo pronto, ya una juez de control vinculó a proceso a Yahleel N, quien enfrenta una denuncia por el presunto desvío de casi mil millones de pesos cuando desempeñó el cargo de secretaria de Bienestar Social de Tamaulipas.

Y por ello, la jueza le dictó a la ex funcionaria prisión preventiva, aunque no fue aplicada esta medida cautelar porque la imputada, en la carpeta de investigación 733-2025, presentó un amparo para no ser detenida y la audiencia se reanudará el próximo 1 de julio a las 13:00 horas.

Yahleel podrá argumentar lo que quiera, lo que más convenga a sus intereses, pero la mancha del hurto, de haber tomado lo que no era de ella, del abuso sobre los casi mil millones de pesos, la deshonestidad, la deja ya, en este momento del proceso, fuera de la elección de 2027, si es que la expanista y la es priísta, soñaba con ser nuevamente candidata al gobierno municipal de Nuevo Laredo. O como dicen en mi pueblo, mucha silla y muchas aspiraciones para tan poca calidad moral.

PD. 1. Lo que parecía impensable ocurrió. El rey Felipe VI de España fue a Palacio Nacional y conversó durante un buen rato con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Y en medio de la charla, el monarca español destacó la «magnífica» relación que existe entre España y México, a la que augura un «futuro enormemente próspero».

Al reunirse con la comunidad de España en México, el monarca español destacó que la relación está representada por la presencia empresarial, la presencia cultural, los intercambios de todo tipo “que enriquecen nuestra nuestra relación y que sin duda tienen un futuro enormemente próspero por delante”.

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