Golpe a golpe
Por Juan Sánchez Mendoza
En la pepena de personajes con trayectoria política, liderazgo y experiencia en el servicio público podrían ya andar las dirigencias partidistas (estatales) del Verde Ecologista de México (PVEM), del Trabajo (PT), Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC), al menos aquí en Tamaulipas.
Lo contrario acontece en Movimiento Regeneración Nacional (morena) donde sobran aspirantes (a candidaturas legislativas y edilicias), aunque en su mayoría, los que hasta hoy suenan, no sean garantía de nada.
Esto, a meses de los procesos selectivos para designar coordinadores de los comités seccionales de defensa de la transformación en todo el país:
+ Distritos federales, agosto 23;
+ Municipales, 21 de septiembre; y
+ Distritos locales, 08 de noviembre.
En la víspera, inició el registro escalonado de aspirantes a convertirse en coordinadores estatales (17), para culminar el próximo día 27, pero aún no se han precisado fechas para dar a conocer los resultados.
Sin embargo, hay desacuerdos en la alianza morena-PVEM-PT por el reparto de esas posiciones, como de las distritales federales, donde quizás, en un gran número de esas demarcaciones, los tres partidos coaligados no jueguen juntos, sino cada uno con candidatos propios en el proceso que de manera oficial será instalado en septiembre próximo.
Bien lo saben las dirigencias estatales. Y justamente por eso, creo que así lo suponen, en los ámbitos distritales locales y municipales, la coalición no prosperaría en todas las demarcaciones, por lo que, según observo, los jerarcas partidistas procuran encuentros con líderes y activistas sociales para plantearles la posibilidad de que participen como candidatos suyos en el proceso electoral concurrente.
Se han filtrado, a través de redes sociales, encuentros ’casuales’ entre políticos antagónicos.
Sobre todo, en Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo, Matamoros, San Fernando, Soto la Marina, Victoria, El Mante, Altamira, Ciudad Madero y Tampico.
Sé que, en esta coyuntura político-electoral, las dirigencias partidistas aguardan la ‘línea’ que les marquen sus comités nacionales, para entonces sí asumir compromisos.
Por eso causa expectación el prematuro ‘coqueteo’ entre opositores.
Empero, hay que considerar el apoyo ciudadano a varios políticos que están prácticamente sueltos, pero tienen trayectoria, madurez y olfato. Y de eso están conscientes todos los membretes.
Hay estudios demoscópicos que refieren una ácida respuesta de parte de tirios y troyanos hacia ciertos personajes que aparecen en el pandero –aunque son encuestas pagadas–, porque supuestamente nadie se ocupa ni se preocupa por quienes ‘nada tendrían que hacer en la contienda electoral’.
Obviamente, tal argumentación surge entre los equipos de quienes ya creen tener ‘amarradas’ las candidaturas legislativas y edilicias, por parte de una supuesta coalición, sin considerar que en varios municipios de Tamaulipas los seis partidos políticos, con registro oficial, jugarían, en la justa electoral, con candidatos propios.
De ahí que cinco anden en la pepena, por saber que las posibilidades de ganar los ayuntamientos con mayor explosión demográfica y desarrollo económico –así como más de la mitad de los distritos electorales–, asoma amplia, ante el hartazgo que muestra la sociedad por las administraciones municipales y los diputados locales.
En fin, este baile apenas está en su etapa de pre-calentamiento.
Lo cierto, es que la pepena de políticos experimentados está a todo lo que da.
Desacuerdos en AN
Aún no hay una instrucción cupular acerca de cómo habrá de solucionarse la rebatinga por la dirigencia estatal del membrete albiceleste.
Y menos, por las candidaturas estatales al Congreso local y los 43 ayuntamientos, pues los desacuerdos entre la propia nomenclatura son tantos que el grupo ‘cabecista’ espera que en Texas se tome la decisión, en tanto la contraparte exige al dirigente nacional una elección que no manche aún más la deteriorada imagen del partido.
Esa refriega anima el desencanto de la estructura albiceleste.
Y soslayados quedan los brotes de cualquier inconformidad ante la escaramuza que escenifica la tribu dominante del Partido Acción Nacional (PAN), en aras de obtener beneficios en la contienda electiva.
Hasta donde se ve, en el membrete de ultraderecha no hay voluntad para alcanzar acuerdos que pudieran darle certidumbre a la competencia interpartidista, quizá porque en la confusión se apuesta a descalificar los comicios del año próximo que, de antemano, saben perdidos los panistas, pese a los triunfos obtenidos (¿inexplicablemente?) otros procesos.
Eso, por un lado, y, por otro, al proceso lo manchan los consejeros del partido por su abyección hacia Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
¿Pruebas? Las hay y de sobra, pero ese es otro cantar.
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