Columna: “Conciencia Ciudadana”
Por: Luis Armando González Isas
Las demandas de los maestros son legítimas y merecen ser escuchadas. Sin embargo, cuando las acciones de la CNTE afectan a millones de ciudadanos mediante bloqueos, plantones y la paralización de actividades en la Ciudad de México, también es válido preguntarse si las estrategias utilizadas realmente ayudan a resolver el conflicto o si terminan generando un mayor rechazo social.
El reto está en encontrar soluciones mediante el diálogo y la negociación, sin convertir a la sociedad en rehén de disputas sindicales o políticas.
Y la gran pregunta que muchos mexicanos se hacen es: ¿quién está realmente detrás de la CNTE? Han pasado gobiernos de todos los colores y corrientes políticas, y ninguno ha logrado contener su capacidad de presión. Lo ocurrido apenas ayer en la Ciudad de México es una muestra más de ello. Tampoco se ha encontrado una solución definitiva a un conflicto que parece repetirse sexenio tras sexenio.
Y antes de que algún amigo del SNTE piense que esta reflexión iba dirigida a ellos, pueden estar tranquilos… por hoy no.
Aunque tampoco se emocionen demasiado, porque si de protagonismo sindical hablamos, hay quienes tampoco cantan tan mal las rancheras.
Por otro lado, y continuando con los temas nacionales, en política existe una regla no escrita: no siempre conviene convertir a un adversario en protagonista permanente de la conversación pública.
Cuando un gobierno dedica demasiado tiempo a responder, señalar o confrontar a una figura opositora, corre el riesgo de otorgarle una relevancia que quizá no tendría por sí sola. La crítica constante puede terminar funcionando como una plataforma de promoción involuntaria.
Por eso surge una pregunta interesante: ¿le conviene a la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM mantener en el centro del debate a MARU CAMPOS? Cada señalamiento genera titulares, entrevistas, réplicas y exposición mediática. Y en política, la visibilidad suele traducirse en posicionamiento.
Tal vez una estrategia más efectiva sería concentrar la atención en los resultados de gobierno y permitir que cada actor político sea evaluado por sus propios aciertos o errores. Después de todo, cuando un adversario ocupa demasiado espacio en el discurso oficial, existe el riesgo de que termine creciendo más por la confrontación que por sus propios méritos.
A veces, la mejor estrategia política no es amplificar al rival, sino dejar que la ciudadanía saque sus propias conclusiones.
Y continuando con la política, pero ahora en la cancha local, también llamaron la atención las declaraciones de KARL HEINZ BECKER HERNÁNDEZ, Secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de Tamaulipas, quien aseguró que él no andaría entregando huevos, rifando artículos o realizando actividades similares. Cuestionado sobre una eventual candidatura, respondió que continuará enfocado en cumplir con las responsabilidades propias de su cargo.
Sin embargo, sus palabras pueden resultar aventuradas. Quienes siguen la política tamaulipeca saben que JUAN JOSÉ “JUANJO” de Movimiento Ciudadano, ha realizado jornadas para tapar baches; el diputado morenista PEPE BRAÑA ha entregado apoyos alimentarios, incluyendo tapas de huevo; y LUIS GARCÍA quien forma parte de su equipo de trabajo al frente del área de Caza y Pesca, ha organizado actividades comunitarias y rifas para mantener cercanía con la ciudadanía.
Se puede estar de acuerdo o no con esas acciones, pero tienen algo en común: buscan mantener contacto directo con la gente, especialmente con los sectores más vulnerables. Son formas de hacer política de territorio, de caminar colonias y escuchar problemas de primera mano.
Por supuesto, la responsabilidad de un secretario estatal es distinta a la de un diputado o a la de un aspirante a un cargo de elección popular. Pero tampoco habría que descalificar tan fácilmente a quienes optan por el trabajo de calle. Gobernar requiere planeación y trabajo técnico, sí; pero también sensibilidad social y cercanía con los ciudadanos.
Porque al final, más allá de los discursos, la verdadera discusión no debería ser quién entrega huevos, quién tapa baches o quién trabaja desde una oficina. La pregunta es mucho más simple y mucho más importante:
¿Quién está resolviendo los problemas de la gente?
Y en nuestra entrevista de hoy, HUGO RESENDEZ se mostró agradecido con quienes lo consideran uno de los perfiles favoritos para buscar la Presidencia Municipal de Ciudad Victoria. Aunque evitó adelantarse a los tiempos políticos, reconoció que dichas opiniones representan una muestra de confianza que valora y agradece.
Asimismo, difirió de quienes sostienen que en Tamaulipas no existe oposición partidista. Consideró que toda democracia requiere alternativas y una competencia política real, independientemente de la fuerza electoral que cada partido o grupo político tenga en determinado momento.
Sus declaraciones reflejan que el debate rumbo al futuro político de Victoria ya comenzó y que los distintos actores empiezan a fijar posiciones en un escenario que seguramente se irá definiendo en los próximos meses.
Y ya para cerrar les comparto una nota positiva, ayer tuve la oportunidad de entrevistar y conocer a OMAR AGUILAR GARCÍA, recientemente nombrado director de Comunicación y Difusión de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Durante nuestro encuentro me compartió parte de su trayectoria profesional, la cual refleja una sólida experiencia en el ámbito de la comunicación y los medios. Sin duda, se trata de una incorporación que merece reconocimiento y que habla de la visión del rector DAMASO ANAYA para fortalecer esta importante área de la UAT.
Más allá de su preparación profesional, destaco su disposición y apertura al brindarme un espacio en su agenda para dialogar sobre diversos temas relacionados con la comunicación. Asimismo, agradezco que haya aceptado la invitación para participar próximamente en nuestro programa Hablando de Comunicación, que se transmite a través de INFOLUZ Noticias.
Le deseo el mayor de los éxitos en esta nueva responsabilidad al frente de la comunicación universitaria.
Por hoy es todo. Nos leemos en la próxima, si el Primerísimo así nos lo permite.