#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD
En Tamaulipas, de acuerdo con el Diputado Isidro Vargas, hoy al mediodía el Congreso del Estado someterá a votación la reforma electoral enviada apenas el lunes por el gobernador Américo Villarreal. Y cuidado, porque esta reforma no llega con bisturí… llega con motosierra.
La propuesta trae varios golpes directos al viejo modelo de privilegios políticos, adiós a la reelección, adiós a la herencia familiar del poder y también recorte fuerte al número de síndicos, regidores y presupuestos electorales. Es pocas palabras, está por acabarse la fiesta para muchos que ya se sentían dueños de la nómina pública por los próximos años.
En Nuevo Laredo el escenario cambia por completo.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas concluirá su etapa al frente del municipio después de haberse reelegido.
Pero los que ya andaban haciendo cuentas alegres y apartando silla para repetir en el cargo, después del mediodía podrían recibir un balde de agua helada.
Ahí están los diputados locales Sergio Ojeda y Ana Laura Anzaldúa, quienes prácticamente ven cómo se les esfuma la posibilidad de reelegirse. Y ni se diga de varios regidores que ya se sentían inamovibles, como si la regiduría viniera incluida en la credencial de elector.
Pero donde el asunto se pondrá verdaderamente salvaje será en el reparto de posiciones.
Actualmente Nuevo Laredo cuenta con 21 regidores y 2 síndicos. Con la reforma, la cifra bajaría a 15 regidores y un solo síndico. Así que imagine usted el tamaño del terremoto interno que se viene. Porque hoy hay más apuntados que espacios disponibles. Hay aspirantes repartiendo promesas de regidurías como si fueran volantes de taquería… y muchos van a descubrir que los números ya no les alcanzan.
La rebatinga apenas empieza.
Y todavía falta agregar otro ingrediente explosivo, si Morena mantiene la alianza con el Partido Verde y el PT, entonces la lista para los morenistas se hará todavía más pequeña, porque tendrán que repartir posiciones entre los aliados. O sea, menos huesos.
Por eso varios ya empezaron a sonreír menos y a operar más. Porque esta reforma no sólo reduce cargos… reduce sueños, ambiciones y futuros presupuestos personales.
Lo más interesante y que debemos de reconocer, es que Morena está impulsando una reforma que golpea principalmente a los propios morenistas. Porque quitar reelecciones, recortar posiciones y bajar privilegios significa meterle tijera a espacios donde ellos mismos hoy son mayoría.
Claro, no faltará quien diga que esto es estrategia política, pero también es cierto que el discurso de austeridad empieza a tomar forma real cuando toca intereses propios y no sólo los ajenos.
Las dudas se despejan hoy después del mediodía, hay que estar atentos y si la reforma de Américo es votada a favor, muchos políticos estarán molestos, pero quienes sí estarán contentos serán los tamaulipecos.
TEMPORADA DE BUITRES
En Tamaulipas se acercan los tiempos electorales… y con ellos también regresa la temporada de buitres políticos. Sí, esos mismos que desaparecieron durante años, que jamás levantaron una pala, gestionaron una obra o dieron la cara cuando la ciudad necesitaba apoyo, hoy vuelven a salir de sus cuevas con celular en mano y cara de indignación.
Porque así funciona su libreto.
¿Llovió fuerte y se inundaron calles? Culpa del alcalde.
¿Una tormenta dejó sin luz ni agua a sectores enteros? Culpa del alcalde.
¿Un fenómeno natural provocó daños y caos vial? También culpa del alcalde.
Para ellos no existen huracanes, trombas, sistemas colapsados o situaciones extraordinarias. No. Todo lo convierten en campaña, en espectáculo, en video de Facebook con música dramática.
Y ahí los verá usted… corriendo detrás de un charco como si hubieran descubierto el fin del mundo. Tomándole fotos a un bache, grabando una obra inconclusa, señalando calles sin pavimentar y repitiendo el mismo sermón de siempre, “no han hecho nada”.
Curioso. Porque cuando ellos gobernaron, muchas de esas colonias ni siquiera existían en el mapa de sus prioridades.
Ahora exigen que se suspendan obras porque “no son indispensables”, aunque esas mismas obras sean precisamente las que modernizan la ciudad y resuelven problemas de fondo. Quieren gobiernos apagando fuegos todos los días, pero jamás construyendo futuro. Les conviene más el caos que el avance.
La realidad es simple, el dolor de haber perdido una elección nunca se les curó. Y cada vez que se acercan nuevos comicios, la herida vuelve a abrirse. Entonces aparecen las campañas negras, las descalificaciones y la desesperación por llamar la atención de ciudadanos que ya no les creen tan fácilmente.
Durante los próximos meses veremos multiplicarse esa guerra sucia. Más transmisiones alarmistas, más críticas exageradas, más políticos tratando de ensuciar a quienes hoy gobiernan. Porque necesitan ruido. Necesitan reflectores. Necesitan que alguien los voltee a ver.
Pero hay algo que no deberían olvidar, si hoy no están gobernando, no fue por mala suerte. Fue porque el pueblo no quiso darles la confianza. La gente ya los probó… y decidió mandarlos a la banca.
Por eso ahora gritan más fuerte. Porque saben que el recuerdo de sus gobiernos todavía pesa más que sus discursos…¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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