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Desde El Averno.
Por: Susuki Esmeralda G.
Mientras el reloj del Mundial 2026 corre, México parece empeñado en dar vergüenza antes del silbatazo inicial. Tres escenas distintas, una misma enfermedad: la clase política jugando en su propia cancha.
Ébola y el Mundial: tarde y mal.
La OMS ya lanzó la alerta por el brote de ébola en África. Con tres sedes mundialistas en México y millones de turistas por venir, uno esperaría protocolos sanitarios blindados desde ayer. Pero no. A 2 semanas del torneo, la Secretaría de Salud apenas “evalúa medidas”. ¿Dónde está el cerco epidemiológico en aeropuertos? ¿Dónde está la campaña de capacitación a hoteleros y taxistas? ¿Dónde los simulacros? Si el COVID nos agarró en babia, el ébola nos puede agarrar en coma. El Mundial no es solo fiesta y derrama económica. Es también un examen de Estado. Y hoy lo estamos reprobando sin empezar.
Zenyazen vs PRI: el pleito que nos cuesta.
En el Congreso de la Unión, el diputado veracruzano Zenyazen Escobar y los priistas se traen un pleito de lavadero que ya escaló a denuncias, videos y descalificaciones en tribuna. El último round: acusaciones de desvíos en la SEV contra señalamientos de “corruptos del pasado”. Mientras se tiran con todo, las escuelas siguen sin aires acondicionados, sin internet y con baños que son una ofensa. El Congreso convertido en ring, y los veracruzanos pagando el boleto. La política debería resolver problemas. Aquí los fabrica. Zenyazen quiere ser candidato en 2030 y el PRI quiere revivir. Pero ninguno habla de cómo subir matemáticas de sexto año. Se pelean por el micrófono, no por el pizarrón.
Senadores: 5 meses de descanso.
Y como si faltaran insultos, el Senado se va 5 meses de receso. De septiembre a febrero. Con sueldo íntegro, bonos, asesores y gasolina. Cinco meses en los que no habrá sesiones, no habrá reformas, no habrá contrapesos. El país con 80 homicidios diarios, con inflación, con crisis de agua, y sus 128 senadores “encargados de legislar” se desconectan hasta 2027. ¿En qué empresa te pagan medio año por no ir? Solo en la política mexicana. El argumento es “trabajo en territorio”. Traducción: campaña adelantada con cargo al erario.
El hilo que los une.
Ébola sin prevención, diputados en pleito de cantina y senadores de vacaciones pagadas. El Mundial va a exhibirnos ante el mundo. No por los estadios, que sí estarán listos. Sino por el país que no puede garantizar salud, ni educación, ni siquiera que sus legisladores trabajen.
La afición va a cumplir: boletos, gritos, camiseta. ¿Y la clase política? Ya sabemos su alineación: irresponsables, grillos y aviadores.
Falta medio año. Todavía hay tiempo de no hacer el ridículo. Pero viendo el marcador, vamos perdiendo 3-0.
México realmente se está quedando muy atrás en el juego, pero como siempre saldrán sus encargados a decir: que fué un partido complicado, que no la tenían fácil, que se dio todo en la cancha, pero que definitivamente las circunstancias no les ayudaron.
Y el pueblo aficionado y acostumbrado ya a la derrota y los malos resultados, no exigirá nada.
¡Hasta la próxima entrega, saludos cordiales desde el Averno!