Expediente
Azahel Jaramillo H.
Teotihuacán: extranjeros, mayoría en sitios turísticos
¿Cómo están? Nuestro lindo México se colocó esta semana en el centro de las noticias en todo el mundo, desde la comunista Rusia hasta el imperialista vecino Estados Unidos. Y no por una situación linda sino por un incidente violento en Teotihuacán, Estado de México, que arrojó dos personas muertas y 13 personas seriamente heridas a grado que fueron llevadas hospitales. Esto cuando faltan cosa de 47,48, días para el Mundial de Fútbol, que comenzará el 11 de junio.
Así este 20 de abril, un trastornado mexicano de 27 años, a balazos mató a una mujer de Canadá, y dejó heridos a 13 turistas extranjeros: tres de Colombia, uno de Brasil, uno de Países Bajos, uno de Rusia, seis de Estados Unidos, y uno de Canadá.
¿Cómo pudo ocurrir este evento violento? Muy fácil. El gobierno federal con su Guardia Nacional no cuida adecuadamente ninguna zona arqueológica. Ahora, sí, ya dijeron que van a hacer «celosos» vigilantes. Ahogado el niño, este gobierno de la 4T promete «tapar el pozo».
Una cosa es cierta: los mejores paseos y zonas turísticas de México, desde siempre han estado llenas, concurridas, pletóricas, de gente extranjera. Bien que recuerdo mi primera visita, en mis tiempos de preparatoria, a la Zona arqueológica de Teotihuacán.
Mi hermana Irma y su esposo arquitecto Antonio, junto a sus entonces cuatro menores hijos, me invitaron en un Verano de finales de los 70tas en un viaje en carro a las zonas arqueológicas de Tajín y Cempoala, Veracruz; Monte Alban, Oaxaca; y Teotihuacán, Edomex.
Me fasciné cuando llegamos a Teotihuacán, admirador como ya era de la Historia mexicana. Puede que no me lo crean, pero tengo fotos para comprobarlo, subí hasta mero arriba, hasta la explanada de la Pirámide del Sol, que es de las más grandes del mundo. Acabo de indagar ahora, y tiene 248 escalones.
Había llegado hasta mero arriba junto con mi sobrino Mauricio, entonces de unos 8 años de edad. Llevaba yo una pequeña cámara fotográfica Kodak, de esas de rollo para 24 fotos. Y claro, quería una foto en la cima de esa piramide. Andaban por ahí unos no sé, unos 50 turistas. Buscaba yo que alguien nos tomara una foto. Con la mirada busqué a quien pedirle nos tomara la foto. Vi que había un grupito de japoneses o coreanos, una familia de gente de color, escuché, por sus palabras a otro grupo era de franceses . Detecté a una familia que creí era mexicana. Y le pido el favor a un chamaco como de 16 años que nos tome una foto. Acepta sin decir palabra, con un gesto. Y al devolverme la cámara le pregunté al joven que de dónde era. «De Venezuela «, me respondió con su acento sudamericano . En suma, los únicos «mexican curios», que andábamos allá en la cúspide, éramos Mauricio y yo. Al día siguiente, ya sabrán, luego del almuerzo en un restaurante, sentí un dolorcillo en las piernas al levantarme de la silla. Pero sí subí hasta arriba. Hay fotos.
De ese viaje el recuerdo que tengo de la zona arqueológica de Monte Alban es que vi una pequeña pirámide, digamos de 4 metros de altura, con por una de sus cuatro paredes un acceso de entrada a un tunel. En ese momento andaba yo alejado de mis parientes. De esta anécdota de Monte Albán, les cuento que en 1981, ya llovió y relampagueo, la escribí en el suplemento La Silla del diario Tribuna de Monterrey, donde me pagaban 50 pesos por cada colaboración. Era un buen de money. Bueno, vuelvo a la anécdota :Varias personas, unas 12, nos aventuramos a ingresar por una entrada. Era un túnel horizontal, pero techado, túnel que a medida que avanzábamos se volvía más y más estrecho hasta que hubo que andar en cuclillas y con poca luz solar. Se puso aquello bien oscuro. Cuando los que integrábamos esa pequeña caravana quisimos retroceder, de improviso alguien prendió un encendedor y ya con esa poca luz seguimos avanzando. El túnel se iba nuevamente perfilando. Salimos a una especie de callejón sin salida, sin techo, ya todo iluminado. En las paredes, estaban esculpidos en bajo relieve personajes danzando.
Para salir de ese callejón «sin salida» sólo había dos opciones: regresar por el túnel o saltar una de las paredes de aproximadamente 1.70 de altura.
Iba yo casi al final de la columna, seguido al último por un silencioso niño de aproximadamente 9 años de edad.
Todos los miembros de la columna preferimos la segunda opción, saltar la pared: salté al último, ya que dejé que saliera antes aquel niño, quien luego de saltar, cayó mal y haciendo muecas dolorosas, gritaba: «¡Mother!, ¡mother!»
Salté para ayudarlo pues las demás personas ya se habían alejado. ¿Wath is your name?, inquirí . «Henry», contesto al tiempo que se acercaba una joven señora, norteamericana, supongo.
En reciente viaje al estado de Guanajuato igual. Gente norteamericana por doquier. De hecho, de San Miguel Allende, salimos casi huyendo. Todas las comidas bien caras. Así se tratase de un modesto restaurancito de taquitos y gorditas. Todo bien caro. Y es que claro, en San Miguel viven, residen, miles de veteranos norteamericanos. que viven de sus pensiones en dólar.
Bien que recuerdo que viaje de luna de miel a Cancún, decidimos incursionar a la Isla Cozumel. Incursión que mucho nos habían recomendado. Del hotel nos llevaron, en Cancún, a una especie de centralita camionera, atiborrada de autobuses. Tras subir y bajar del transbordador, ya en Isla Cozumel, nos subieron a todos los turistas a cuatro autobuses. «Ustedes—nos dijeron– se van en el camion color verde. Ahí vamos a llevar a todos los que hablan idioma español».
Ya en trayecto por Cozumel el autobús, nos dice un guía animador: «Haber, por favor, ya que aquí todos hablamos idioma español, por favor, preséntese, digan su nombre y de que país son».
Dicho y hecho. Uno a uno los turistas se fueron presentando. Unos eran de Colombia, de Venezuela, de Panamá, hasta de España. ¡En ese camión, los únicos mexicanos éramos mi señora, y yo! Además, supongo… el chofer y el guía animador.
Igual me había pasado en la cima de Teotihuacán, donde los únicos mexicanos éramos el ahora ingeniero Mauricio Omar Ferrel , y un servidor. De ahí que no nos extrañe… que en el violento incidente de este lunes en la Piramide de la Luna, el único mexicano era el enloquecido pistolero, . La persona asesinada era de Canadá, y todos los heridos, 13, eran extranjeros.
Entre los baleados está un niño de 6 años, que recibió dos impactos de arma de fuego en tibia y peroné derecho, Gerónimo González Castro, colombiano, remitido al Hospital de Especialidades de Ixtapaluca.
DRA. MARIA DE VILLARREAL, EN TRABAJO POR FAMILIAS VULNERABLES
Les comparto que en Tampico Hermoso, con cercanía, sensibilidad y compromiso social, el Sistema DIF Tamaulipas, presidido por la doctora María de Villarreal, sigue fortaleciendo el bienestar de las familias mediante acciones directas en territorio, a través del programa Lazos del Bienestar.
Mensajeros de Paz realizaron recorridos casa por casa en polígonos de atención prioritaria de los municipios de Ciudad Madero, Tampico y Altamira, acercando apoyos a quienes más lo requieren y atendiendo de manera directa sus necesidades.
Durante estas visitas, se identificaron solicitudes relacionadas con la movilidad y la alimentación, logrando la entrega de 24 aparatos funcionales y 40 apoyos alimentarios, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de personas, grupos y poblaciones de atención prioritaria.
INAUGURA LALO GATTAS NUEVO CIRCUITO DE ALUMBRADO
Pues ahí tienen que este jueves 23 en beneficio de transeúntes y automovilistas de las colonias Unidad Modelo, Gutiérrez de Lara y Bertha del Avellano, el alcalde de Victoria Eduardo Abraham Gattás Báez activo un nuevo circuito de alumbrado público en el boulevard Guadalupe Victoria.
En compañía de la presidenta del DIF Municipal Lucy de Gattás y un grupo de vecinos, encendió 20 luminarias para mejorar la seguridad en el sector, las cuales forman parte del programa de modernización de alumbrado a través del que se instalan 5 mil lámparas tipo LED en toda la capital.
En esta primera etapa de mejora del alumbrado que incluye la reparación de nueve circuitos que han venido a reforzar la seguridad con mayor visibilidad en horarios nocturnos en calles y avenidas. Obras son amores y no buenas razones. ¿Qué no?.
Ya para despedirme ‘¿Quién será?, el alto funcionario de Obras Publicas que es un vil aviador en el Tecnológico de Victoria.. NOS VEMOS.