La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

La gobernadora prianista de Chihuahua, Maru Campos es una loquilla. En la vida real, se siente presidenta de la república y por ello, cree tener atribuciones constitucionales que sólo le competen a esa figura de nuestro sistema de gobierno.
Está bien que es el estado, más grande del país, pero no es para tanto.
No se le reclama que gobierne al margen de la ley y la constitución que juró cumplir y hacer cumplir cuando llegó al cargo. Lo que sí es cuestionable, es que ignore el marco legal al cual se debe circunscribir.
Un gobernador, puede ser carente de estructuras jurídicas; lo que no se puede perdonar es que no tenga asesores que le traduzcan al castellano, los graves como punibles efectos de ejercer omitiendo el mandato de la ley.
¿Qué le pasó a doña Maru?
Veamos:
1.- Permitió el accionar de agentes antidrogas, de Estados Unidos -DEA- en el estado de Chihuahua. (Cuando no existe la anuencia del gobierno federal y sus instituciones, que mandata la ley es de su exclusiva incumbencia; las entidades en estos casos son convidados de piedra. Ni modo: si quieren hacerlo tendrán que cambiar la Constitución).
2.- La venia de la gobernadora, fue dada a la ¡embajada de EUA! Aquí es donde se pone peliagudo el asunto para la famosa Maru. Con todo y que la conducta de la gobernadora puede parecer inocente al PRI y al PAN y socios, es más grave de lo que parece.
Sí: es permitir una intervención directa de los EUA, en los problemas que son de solución meramente de los mexicanos.
No conforme con todo ello, la tal Maru no informó de sus tratos con un gobierno extranjero a la jefa del estado mexicano y presidenta de la república: Claudia Sheinbaum Pardo.
¿Es traición a la patria?
Sí.
Sin quitarle no ponerle.
3.- La gobernadora trató de mantener el compromiso de colaboración con ellos EUA en la más oscura secrecía. De no haber ocurrido el accidente de dos agentes de la DEA en un operativo en territorio estatal.
Brotó el segundo acontecimiento traicionero.
¿A nombre de quién signó esos acuerdos?
Esas respuestas deberán ser respondidas ante el Senado de la república, que es el garante de todo pacto con cualquier país extranjero.
4.- La gobernadora Campos con su actitud, aunque no lo comprenda, vulnera la soberanía de México. Convierte a Chihuahua en territorio en donde opera una fuerza cuasi militar de ocupación.
Hay que dejar atrás la cortesía política.
Lo que está haciendo el PRIAN no es de patriotas; su visión política, es idéntica a la de Mejía y Miramón: traicionaron a la república de Juárez.