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ANECDOTARIO.
POR JAVIER ROSALES ORTIZ.

Un medio, hace unos años ya muy lejanos, cabeceo una nota en
primera plana que le dio voz a muchos inconformes de Ciudad
Victoria por el pésimo estado de las calles como consecuencia de la
lluvias que dio de que hablar, porque lo intransitable, los neumáticos
averiados y el peligro por los resbalones, eran parte de la frase a
diario.
En este lugar, en la capital de Tamaulipas, pocos se salvaron de estas
circunstancias, de este capricho de la naturaleza que siempre hace de
las suyas y que pone a prueba la fortaleza de las autoridades
municipales, quienes por más pendientes que estén y no doblen los
brazos, su lucha a veces poco fructifica.
“Benditas lluvias. Malditos baches”, era la cabeza de esa nota
destacada y, tiene razón, porque encierra todo un tema que ayer, hoy y
mañana dará mucho de que hablar, no solo en Ciudad Victoria, sino
también en otros municipios.
Importante, es, que un alcalde no niegue lo que está a la vista, porque
si los vehículos hablaran clamarían piedad a los baches y auxilio a las
autoridades de cada comunidad.
Pero ya en serio, esta capital adolece de problemas por la falta de agua,
pero cuando la naturaleza se pasa de lista inunda las calles y destroza
el material con el que fueron construidas, el camino diario de miles de
vehículos que son utilizados para jornadas de importancia.
Ningún alcalde local ha podido con el paquete, porque esa lucha
titánica que realizan es insuficiente, porque nadie puede con la
naturaleza cuando está en su apogeo.
Y a él se le ve aquí, se le ve allá, checa, revisa, supervisa los estragos
que han provocado las lluvias en esta ciudad y acciona bien, pero
horas, días, meses después la desgracia se repite.
Para el alcalde de Ciudad Victoria, Eduardo Gattas Báez, esto es un
reto y sale a desafiarlo y los ciudadanos saben que lo tienen cerca y
también que esto nunca se terminara, porque la naturaleza parece que
a veces juega con la paciencia de los gobernados.
Cada alcalde que llega a la primera silla, sabe que esta es la batalla
mas grande que va a enfrentar y los ciudadanos están muy pendientes
del combate que va a librar y que de ello depende una sonrisa o una
maldición por parte de todos aquellos que se ven afectado.
Ahora ya Lalo se lanzo otra vez al ruedo y busca la reelección y seguro
está que no tiene contrincantes enfrente, porque poco a poco se ha

echado en el bolsillo a aquellos ciudadanos que buscaban sangre nueva
en la comuna local, que los abrigue, que los atienda y que los entienda,
porque las necesidades siempre existen.
El, intuye, que no por nada la plataforma México Elige, lo colocó en el
sexto lugar en febrero pasado entre los alcaldes mejor calificados del
país y según se nota eso y otras cosas le dio vigor para buscar repetir
en la silla presidencial.
Lalo espera lograr este importante objetivo.
Y es el elector el que tiene la última palabra.
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