DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.
Una y otra vez nos han restregado que la elección de mañana domingo será atípica. Y
efectivamente, será atípica en dos planos: primero, porque es sola, no va acompañada de
otras elecciones, sean de alcalde, diputados o gobernador; y segundo, atípica, porque es
única, solo para reponer a un senador. Recuerden, es para sustituir al sustituto de Américo
Villarreal Anaya. AVA pidió licencia para ser gobernador; y su sustituto Faustino López
falleció en un accidente.
Para la elección se apuntaron tres candidaturas: José Ramón Gómez Leal, de MORENA; en
tanto que por el PAN-PRI, esta Imelda Margarita Sanmiguel Sánchez; y Manuel Muñoz
Cano por el Verde. El gran ausente es el candidato de Movimiento Ciudadano, que
explicaron fue una decisión estratégica, no por falta de candidato. La cuestión es que, unos
y otros, afirman que la gente no sabe que habrá elecciones y, a partir de esa afirmación,
hacen pronósticos de que puede haber una participación incluso menor a 20%.
MECANICA DE VOTAR.
En términos formales y teóricos cada uno de nosotros, como ciudadanos, y creyentes de las
bondades de la democracia, iremos a emitir nuestro voto a la casilla que nos corresponde.
Efectivamente, así sucede con un número muy pequeño de ciudadanos. Los otros van por
determinados mecanismos: el más conocido es el acarreo, que es una práctica que el PRI
inauguro hace muchos años; para ellos, se organizan casas amigas (tamales, almuerzos u
otras condiciones) también la famosa lista de amigos: que incluso hacen funcionar las
llamadas el día de la elección.
La votación en general es inducida: el mecanismo utilizado es convertir a la población en
una clientela política. De siempre, la acusación de la oposición ha sido de que el gobierno
reparte despensas y beneficios a la población. La primera acción de este tipo, son los
programas de bienestar social; y especialmente en los días previos a la elección, de manera
simulada, disfrazada, se intensifica en zonas específicas. Amen, por otra parte, de la compra
del voto o del voto por coerción, obligado.
TEORIAS EXPLICATIVAS.
La teoría formal de como vota la población, la inicial, que por la ideología: por eso se decía
que los partidos, o sus candidatos, eran de derecha o de izquierda; otro mecanismo, se
entiende que ya no funciona, es el corporativo, que lo hacia el PRI vía sus sectores… hay
otras más, como el que se vota por los beneficios que se reciben y esto efectivamente
funciona: en una elección, una familia completa presumió: todos por MORENA, porque
AMLO les da pensión y becas para sus hijos.
Si la votación de este domingo es por los beneficios que se obtienen, debemos pensar que
idealmente, que votaran muchos que reciben beneficios del gobierno federal, pero no hay
forma de obligarlos. Por otra parte, cuando se elige a un gobernador o a un presidente
municipal la gente puede votarle por el tipo ofertas que hace, como construir una escuela u
hospital, mejorar los servicios públicos.
MALA IMAGEN DE LEGISLADORES.
¿Por qué votar este domingo? Se va a elegir a un legislador, a uno de los entes que tienen
peor fama. Se les identifica como flojos, que solo van a levantar la mano y que, además, al
momento de ejercer su tarea de legislador es solo para apuntalar las iniciativas del gobierno
en turno, que por lo regular no realiza acciones que beneficien a sus representados.
El caso más emblemático, sin la menor duda, en la legislatura federal anterior fue la de
Erasmo González, el tamaulipeco, que siendo Presidente de la Comisión de Presupuesto
Público no hizo nada por los tamaulipecos… porque AMLO no favoreció a las entidades
gobernadas por partidos de oposición… hoy, todo es diferente, hasta el mismo AMLO dice
que ama a los tamaulipecos por valientes.
Imelda Sanmiguel, José Ramón y Manuel nos han hecho promesas políticas, pero ninguna
que puedan convertirse en realidad; no tienen presupuesto para hacer obras, así que solo
pueden ofrecer que van a ser buenos legisladores, que van a defender y proteger a los
tamaulipecos… son las mismas promesas de siempre y, la verdad, ya ni les creemos.