CONCIENCIA CIUDADANA
Por: Luis Armando González Isas
La política tamaulipeca nunca deja de sorprendernos. Cuando parece que las aguas se tranquilizan, aparece un nuevo pleito, alguna declaración inesperada o una ocurrencia que termina convirtiéndose en noticia. Y mientras unos se pelean, otros celebran cumpleaños y algunos comienzan a sacar sus cuentas rumbo a las próximas elecciones.
Pero vayamos por partes.
Las senadoras Maki Ortiz Domínguez, del Partido Verde, y Olga Sosa Ruiz, de Morena, protagonizaron un enfrentamiento político que comenzó en el Senado y terminó en las redes sociales.
Todo inició cuando Maki intentó formular una pregunta durante la presentación de una iniciativa de Olga Sosa. Posteriormente surgieron señalamientos sobre presuntas campañas de desprestigio y hasta acusaciones relacionadas con el supuesto uso de recursos públicos del Ayuntamiento de Reynosa, gobernado por Carlos Peña Ortiz, hijo de Maki.
¡Vaya manera de llevarse entre compañeras de partidos aliados!
Desde luego, las acusaciones deberán demostrarse. Lo interesante es que ambas pertenecen a fuerzas políticas que caminan juntas a nivel nacional, pero en Tamaulipas sus diferencias comienzan a hacerse públicas.
Y pensar que todavía falta para las próximas elecciones.
Pero si de situaciones curiosas hablamos, tampoco podemos dejar pasar lo ocurrido con la diputada local de Morena, Silvia Isabel Chávez Garay, quien presentó una iniciativa para proteger especies como liebres, conejos, tlacuaches y ardillas.
Cuando los reporteros le preguntaron cuáles serían las sanciones para quienes incumplieran su propuesta, la legisladora no pudo precisarlas. Y ante la insistencia de los periodistas, manifestó su molestia porque era su cumpleaños y ya le estaban quitando demasiado tiempo.
¡Caramba! Nadie le niega a una diputada su derecho a celebrar, pero tampoco debería olvidar que explicar sus iniciativas forma parte de sus responsabilidades.
Una cosa es tener prisa por llegar al pastel y otra muy distinta dejar a los reporteros sin respuestas.
En otro asunto, el Partido del Trabajo en Tamaulipas solicitó revisar los contratos celebrados por el Instituto Electoral de Tamaulipas con empresas proveedoras de materiales electorales.
Arcenio Ortega Lozano, comisionado nacional del PT, planteó que las investigaciones no deben limitarse al INE, sino extenderse a los organismos electorales estatales.
Entre las contrataciones que han generado cuestionamientos aparecen las relacionadas con la empresa Cajas Graf.
Y aquí vale la pena señalar algo: pedir una revisión no significa que exista una irregularidad comprobada, pero tratándose de recursos públicos, la transparencia debe ser una obligación y no una concesión.
Y hablando precisamente del Partido del Trabajo, hace unos días coincidí en un céntrico restaurante de Ciudad Victoria con Alejandro Ceniceros, dirigente histórico del petismo tamaulipeco, quien se encontraba acompañado del siempre caballeroso e ilustre jurista electoral Armando Charles.
Entre una charla amena y algunos comentarios sobre la política capitalina, Alejandro expresó algo que llamó particularmente mi atención.
Según su percepción, si Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo no concretan una coalición electoral, podrían perder la presidencia municipal de Ciudad Victoria.
¡Vaya declaración!
Y es que Alejandro Ceniceros no es ningún improvisado. Ha visto pasar gobiernos, candidatos, dirigentes y alianzas, mientras él continúa firme dentro del Partido del Trabajo. Por algo le llamo el líder sempiterno del petismo tamaulipeco.
Su comentario no determina lo que sucederá en las urnas, pero refleja la preocupación que existe ante una posible división entre los partidos aliados.
Sin embargo, la conversación todavía nos tenía reservada otra sorpresa.
El buen jurista Armando Charles expresó que, desde su perspectiva, “aquí el único que puede sacar adelante a Victoria es Alejandro Ceniceros”, destacando su vocación de servicio, honestidad y disposición para ayudar a la gente.
¿Será que el PT comienza a contemplar una candidatura propia? ¿O simplemente fueron reflexiones de dos experimentados conocedores de la política capitalina?
El tiempo lo dirá.
Por lo pronto, aquella conversación dejó interesantes comentarios sobre el futuro político de nuestra capital y las dificultades que podrían enfrentar los partidos si no consiguen ponerse de acuerdo.
Y para cerrar con una noticia positiva, vale la pena reconocer a Mariana Cortés Espinoza, egresada de la Facultad de Comercio y Administración de Tampico de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Esta joven emprendedora convirtió su pasión por la danza en un negocio dedicado a la confección de vestuario tradicional tamaulipeco, cuyos diseños ya se comercializan en diferentes estados de México y en Estados Unidos.
Durante la Feria del Libro UAT compartió su experiencia y cómo sus conocimientos universitarios le permitieron transformar una necesidad artística en una oportunidad empresarial.
Además, ha representado a México en festivales internacionales realizados en Turquía, Rumania, Kosovo y Croacia.
Sin duda, una historia que merece reconocimiento porque demuestra que en Tamaulipas también hay jóvenes que trabajan, emprenden y llevan nuestras tradiciones más allá de las fronteras.
Así las cosas en nuestro estado. Entre senadoras enfrentadas, diputadas con prisa por celebrar, partidos que exigen cuentas y dirigentes que comienzan a medir el escenario electoral, la política sigue dando mucho de qué hablar.
Por fortuna, también existen historias como la de Mariana, que nos recuerdan que Tamaulipas es mucho más que sus pleitos políticos.
Porque mientras algunos discuten por el poder, otros trabajan todos los días para salir adelante y poner en alto el nombre de nuestra tierra.
Por hoy es todo y nos leemos hasta la próxima si el
Primerísimo nos lo permite.
Hasta la próxima.
#LAGI