Por José Gregorio Aguilar
Martes 03 de noviembre del 2026
La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) sobrevive al proceso de debilitamiento y desaparición que enfrentaron numerosas organizaciones campesinas durante el sexenio del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó su secretario general, Álvaro López Ríos.
El dirigente recordó que durante la pasada administración federal se cerraron espacios de interlocución para agrupaciones sociales y se promovió un discurso de descalificación hacia dirigentes y organizaciones, situación que derivó en el debilitamiento de estructuras históricas del campo mexicano.
«Sobrevivimos a la mortandad generada de las organizaciones. Las principales organizaciones conocidas están desmanteladas o en proceso de extinción, pero nosotros nos hemos mantenido a partir de una actividad de resistencia», declaró.
López Ríos aseguró que la UNTA enfrentó restricciones institucionales y señalamientos durante el gobierno federal anterior, pero logró mantenerse activa mediante movilizaciones y gestión social en distintas entidades del país.
El líder campesino señaló que organizaciones tradicionales como la Confederación Nacional Campesina (CNC), entre otras agrupaciones del sector, enfrentan actualmente una pérdida de presencia e influencia respecto a décadas anteriores.
Asimismo recordó que mantuvo diferencias públicas con el entonces presidente López Obrador debido a los señalamientos de corrupción que éste realizaba contra organizaciones sociales y sus dirigentes.
Según relató, llegó a solicitar que se investigara formalmente cualquier presunta irregularidad en su contra, al considerar injusto que se generalizara la descalificación hacia todas las organizaciones campesinas.
Pese a ese contexto, afirmó que la UNTA continúa operando en diversas regiones del país, impulsando demandas relacionadas con el campo y la atención a productores agrícolas.