- El éxodo de compradores texanos por ola de violencia sigue dejando una estela de cortinas caídas, pérdida de empleos y fugas millonarias al comercio en Tamaulipas.
Por Julio Manuel Loya Guzmán.
Cd. Victoria, Tamaulipas. — El éxodo de consumidores texanos provocado por la alerta de viaje Nivel 4 de Estados Unidos, sumado a la escalada de violencia, ha agudizado la crisis del comercio organizado en Tamaulipas. Esta situación se refleja en el cierre de más de 2,500 establecimientos en año y medio, una masiva pérdida de empleos en la región y una fuga de capitales que supera los 100 millones de pesos mensuales.
Reynosa, Matamoros y Nuevo Progreso son los municipios que enfrentan la mayor parálisis en su principal motor de sustento: el consumo transfronterizo. Históricamente, el flujo diario de ciudadanos estadounidenses que cruzaban para realizar compras, cenar o acudir a consultas médicas sostenía la economía local; hoy, ese motor opera bajo mínimos debido al temor y a las restricciones viales.
La Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco), encabezada por Abraham Rodríguez Padrón, advierte que las alertas del gobierno de Estados Unidos actúan como un freno psicológico que desalienta los viajes de sus ciudadanos, golpeando directamente a los negocios que dependen de los dólares texanos para sobrevivir.
La dimensión del colapso se mide en desempleo y pérdidas financieras. Tan solo en Reynosa, la derrama mensual que inyectaban los visitantes texanos —estimada en 370 millones de pesos— se desplomó drásticamente. De acuerdo con el presidente de la Canaco local, Gildardo López Hinojosa, esto generó pérdidas mensuales superiores a los 100 millones de pesos durante el primer semestre de 2026.
El balance reciente es devastador para esa ciudad: cerca de mil negocios han cerrado definitivamente sus puertas en los últimos años, destruyendo más de 4 mil empleos directos en el comercio local.
Este desplome agudiza una tendencia que venía arrastrándose desde 2024, cuando la cámara ya registraba la baja de 800 establecimientos entre enero y septiembre de ese año. El sector patronal atribuye la crisis a una combinación fatal de delitos patrimoniales, incertidumbre económica y la falta de garantías operativas.
Las cifras oficiales del registro patronal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) confirman la gravedad del escenario:
- Reynosa: Perdió 336 empleadores formales en 2025 y 109 más entre diciembre de ese año y junio de 2026, acumulando 445 cierres en 18 meses.
- Tamaulipas: Registró la baja de 1,766 patrones en 2025 (una caída del 5.4%, más del doble del promedio nacional de -2.4%), a los que se sumaron otros 779 perdidos en el primer semestre de 2026.
- Resto de la frontera: Matamoros perdió 329 patrones en 2025, mientras que Nuevo Laredo restó 61 durante la primera mitad de 2026.
A la falta de clientes se suma el impacto directo de la delincuencia. En el primer trimestre de 2026 se denunciaron 144 robos a negocios en Reynosa, una cifra alarmante que concentra el 43% de los asaltos comerciales de todo el estado. No obstante, la Fecanaco aclara que la violencia no es la única causa de quiebra; las presiones fiscales y la competencia comercial también juegan en contra de los empresarios.
La volatilidad operativa alcanzó su punto crítico el pasado 29 de octubre, cuando una jornada de bloqueos viales, afectaciones a la circulación y el cierre temporal de puentes internacionales paralizó por completo la actividad comercial y escolar de la ciudad.
Ante los hechos, el Consulado de Estados Unidos ordenó el resguardo inmediato de su personal, y reactivando la alerta de viaje de máximo nivel qu que mantiene contra Tamaulipas, provocando un inmediato impacto económico al sector terciario y profundizando el aislamiento de la región.
El freno del «Nivel 4» de Washington
El turismo médico y hotelero de Reynosa y Nuevo Laredo opera bajo mínimos, registrando contracciones de hasta el 30% en la llegada de pacientes y huéspedes del Valle de Texas.
El principal obstáculo viene dictado desde Washington. En su actualización del 30 de octubre, el gobierno de Estados Unidos ratificó a Tamaulipas en el «Nivel 4» de su alerta de viaje que mantiene una recomendación explícita para sus ciudadanos: «no viajar» debido al riesgo extremo de violencia.