Opinión Pública
Poro Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Como siempre, le dimos una “vueltecita”
a algunos informes (no todos porque son muchos) de la Auditoría Superior
de la Federación, segunda entrega, que se dio el fin de semana.
Fuera de algunos “prietitos”, a Tamaulipas le fue muy bien. Algunas
dependencias devolvieron billete a la Tesorería de la Federación y en otros
se levantaron procedimientos sancionatorios. En un buen resultaron falsas
las apreciaciones de los fiscalizadores, y varias cuentas quedaron
solventadas sin que la sangre llegara al río.
A la que le fue muy mal es a la presidenta municipal de Nuevo Morelos,
Yaneth Cristal Nájera Cedillo, emanada del PAN, porque no presentó
justificantes de en qué gasto 60.8 melones de pesillos que la federación le
mandó para el ejercicio 2025. Le piden que los regrese cuanto antes porque
los intereses (como si estuvieran en el banco) crecen.
Es el único ayuntamiento que entró en esta entrega y salió mal, tanto
que desde ahora huele a bote.
Hasta la llegada de los representantes de la ASF todo era miel sobre
hojuelas. Los Morelos son territorio del Imperio Cañero de Don Truko
Verástegui. Nunca pensaron que les caería el Demonio.
Ella y su Tesorero, Juan Diego Avila Izaguirre, no presentaron (informes
no válidos) documentación del gasto en Fortam, Faismun y PFM. El
presunto daño al erario federal es muy alto.
Y le dimos vuelta al Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y
Gasto Operativo, la partida más alta que llega a Tamaulipas procedente de
Doña Fede. En 2025 fueron casi 18 mil millones de pesillos. El sistema
educativo es un monstruo.
Por eso decimos que son minucias el pagar 362 mil varos a cuatro
personas fallecidas, según la base de datos de la Secretaría de Salud. Las
notificaciones o actas de defunción pudieron haber tardado en llegar a la
secretaría de Educación.
La SET devolvió por todo 11.8 melones y el problema quedó resuelto.
Ahora el dato que incrimina, pero al final es falso.
Los fiscalizadores informaron que con el mismo fondo de Nómina
Educativa se pagó a 17 personas con doble centro de trabajo, “cuya
distancia es considerable para su traslado”.
Pago a otros 69 con plazas en diferentes centros de trabajo, “cuya
ubicación geográfica resultó incompatible”, y a un trabajador con diferentes
centros de trabajo “con ubicación geográfica en diferentes entidades”.
Para entenderlo mejor: Gente que tenían doble plaza con el mismo
horario; otros con plaza en Victoria y Tula, por ejemplo, y el último con plaza
en Nuevo León y Tamaulipas.
Al final la secretaría presentó la documentación correcta y las
observaciones terminaron solventadas, pero ya quedó la mancha. Es algo
que no debe suceder.
Del monto total ejercido, solo pendientes por aclarar alrededor de 360
mil pesos.
Donde sí hay problema es en el Fondo de Aportaciones para la
Educación Tecnológica y de Adultos, lo que vienen siendo Conalep e ITEA,
donde están pendientes por justificar 2.4 melones.
Es que los funcionarios se fueron a lo grande grande. Pagaron cuentas
de celular por más de 250 mil pesos, tope máximo para “adquisiciones
menores” con dinero federal. Agua potable por 930 mil y servicio de seguros
por 383 mil, así como a CFE consumo por 6.5 millones, cifras que pasan la
reglamentación.
Los problemas son para la jefa del ITEA, Gloria Guadalupe González
González, que al parecer no tiene gente capacitada en administración y
finanzas.
Igual el fin de semana el INE dejó desierta la convocatoria para nombrar
titular (mujer) del IETAM en sustitución de Don Juan José Guadalupe
Ramos Charre, quien termina en enero los 7 años para los que fue
designado. De todas maneras se va. Habrá interinato.
Se va con algo que no todos los funcionarios públicos consiguen
conservar: La reputación de honestidad e imagen de árbitro imparcial.
Lo han tratado de enlodar con las empresas Cajas Graf y Gráficas
Corona, a las que el órgano local contrató en 2021 para proveer boletas y
materiales. No lo conseguirán. Fue una licitación nacional en que ambas le
fallaron al IETAM: Les faltaron hasta 22 mil boletas y mandaron incluso
materiales de Campeche.
Ramos llegó al Instituto con una carta pública de buena conducta y,
hasta ahora, no encontramos razones para afirmar que la haya perdido.
Le correspondió conducir procesos electorales complicados, con
pasiones políticas desbordadas, pero supo mantener el equilibrio. No se
recuerdan escándalos que hayan puesto en entredicho su imparcialidad.
En 2024 cuando la elección de Nuevo Laredo entró en una crisis que
amenazaba prolongarse, tuvo la firmeza para tomar la decisión del Consejo
General de asumir funciones del órgano municipal y trasladar a ciudad
Victoria los 567 paquetes electorales.
Se aproxima al final de su gestión sin una mancha acreditada en su
honorabilidad. En tiempos en que demasiados funcionarios salen por la
puerta trasera, no es poca cosa concluir siete años conservando el respeto
público.