Reflector/ Gilda R. Terán.

Ya estamos en vísperas, del día 2 de noviembre, fecha que para algunos representa recordar
a sus seres queridos que han partido ya de esta vida terrenal, recordemos el inicio de estas
costumbres en México.
El Día de Muertos es considerado una de las tradiciones más representativas de nuestra
cultura mexicana, la cual se acostumbra celebrar a partir del día primero de noviembre,
dedicado a todos los santos en especial a los “angelitos”, es decir niños fallecidos y el 2 de
noviembre dedicado a los adultos difuntos.
Esta tradición se remonta a la época prehispánica y desde entonces es festejada a través de
los diversos rituales por más de 40 grupos indígenas del país, una parte esencial de esta
tradición es la visita a los cementerios.
Ya sea de día o de noche, las familias acuden en forma respetuosa y colocan arreglos
florales, velas sobre las tumbas para así mostrarles a las almas el camino para regresar a
casa.
Además de estas visitas es común que en las casas, edificios y espacios públicos sean
colocados los altares de muertos, como reconocimiento a uno o varios difuntos, los
elementos que se pueden encontrar en los altares de muertos son, el papel picado de
colores, generalmente de colores morado, rosa y naranja que simbolizan la unión de la vida
y la muerte.
También utilizan las veladoras blancas, símbolo de amor que guía a las almas al altar, asi
como flores, en especial el cempasúchil que representa la tierra, además objetos personales
del difunto y fotografías esto lo hacen en forma de homenaje.

Bebida y comida favorita del difunto, para que pueda disfrutarla en su regreso, incluyen el
pan de muerto, tradicional de esta temporada, agua natural para saciar la sed del difunto, y
calaveritas de dulce comúnmente con el nombre del fallecido escrito sobre la frente.
La celebración del día de muertos es una mezcla de una devoción mística donde se conjuga
lo religioso y lo pagano, el miedo y la burla, en fin, a la muerte se le hacen canciones,
humorismo blanco en caricaturas y “calaveras” en fin es toda una tradición mexicana.
Y para celebrar esta fiesta de cultos a los finados, el Gobierno del estado a convocado a
participar en el Concurso de Catrinas y Catrines 2026, denominado “Almas Tamaulipecas”
la fecha máxima para inscribirse es hasta el 30 de octubre.

Esta convocatoria, se realiza a través del ITCA y DIF Tamaulipas, se busca fomentar la
creatividad en la elaboración de los mejores vestuarios alusivos a este día dos de
noviembre, además de rendir culto a los fieles difuntos, habrá premiación para los 10
primeros lugares.
Nos vemos hasta la próxima.
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