Por José Gregorio Aguilar
Jueves 29 de octubre del 2026
La puesta en operación del Centro de Identificación Forense de Altamira enfrenta un desafío mayor que la construcción de su infraestructura: la contratación y certificación del personal especializado que será responsable de su funcionamiento, advirtió el fiscal Eduardo Govea Orozco.
El funcionario explicó que, aunque la obra fue desarrollada con recursos gestionados por el Poder Ejecutivo, la operación del complejo recaerá directamente en la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, lo que implicará una carga presupuestal adicional para la institución.
Puntualizó que uno de los principales obstáculos consiste en reclutar profesionales con perfiles altamente especializados en áreas indispensables para los procesos de identificación humana.
«No se trata de contratar personas, no se trata nada más de mandar evaluar a controles de confianza a un médico o a un químico», expuso.
Govea Orozco indicó que disciplinas como la antropología y la arqueología forense son fundamentales para las investigaciones relacionadas con desaparición de personas y para los trabajos de identificación de restos humanos.
Sin embargo, reconoció que Tamaulipas enfrenta una limitante importante debido a que no cuenta con universidades o centros de formación profesional que preparen especialistas en estas áreas.
El fiscal precisó que además de encontrar profesionistas con esos perfiles, será necesario capacitarlos y obtener las certificaciones requeridas para que puedan desempeñar funciones periciales dentro del nuevo centro.
Explicó que se trata de un proceso complejo y de largo plazo, ya que la operación de un Centro de Identificación Forense exige personal altamente capacitado y acreditado para garantizar la confiabilidad de los procedimientos y resultados.
A pesar de ello, aseguró que ya se realizan acciones para atender estas necesidades de reclutamiento y preparación del personal que deberá integrarse a la nueva infraestructura.
«Tenemos ahí un reto importante en el que ya se está trabajando aunque hoy día no se advierta o no se vea», señaló.
La puesta en marcha del Centro de Identificación Forense de Altamira es considerada una herramienta estratégica para fortalecer las tareas de búsqueda e identificación de personas desaparecidas en Tamaulipas, particularmente en una entidad donde la demanda de servicios periciales especializados continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades de procuración de justicia.