-Liberación de delincuente en Morelos recuerda misma acción en Culiacán
-Líder de “Pueblos Unidos” liberado a cambio de tres agentes de la policía estatal
-En 2019 a sangre y fuego el Cártel de Sinaloa rescató a Ovidio Guzmán López
H. Matamoros, Tamaulipas.-Siete años después y en el mismo mes de octubre volvió a repetirse la historia entre policías y bandidos con un resultado similar: pierden los uniformados y ganan los antisociales, aunque, eso sí, “no en el terreno de juego sino en la mesa”.
En efecto, lo ocurrido hace una semana en Totolalpan, Morelos, justo el 12 de octubre, es un hecho muy similar al que se escenificó el 17 de octubre de 2019 en Culiacán, Sinaloa. En ambos casos, la reacción de los generadores de violencia obligó a la autoridad legalmente constituida liberar a sendos líderes delincuenciales arrestados en distintos operativos.
A pesar de haber sido detenido en flagrancia por delitos contra la salud de acuerdo al informe oficial de la Fiscalía General del Estado de Morelos, JOSÉ DAVID “N” integrante de del grupo criminal “Pueblos Unidos”, presuntamente ligado al Cártel de Sinaloa, hubo de ser liberado luego de que sicarios de esa organización delictiva privó de su libertad a tres agentes adscritos a la Agencia de Investigación Criminal, resultando uno de ellos lesionado de un impacto de bala.
Apenas una hora después del arresto del jefe de plaza que opera en los municipios de Totolapan, Tlayacapan, Atlatlahucan y Yautepec en el oriente de la entidad morelense, los individuos fuera de la ley secuestraron a los agentes estatales y exigieron la liberación de su jefe a cambio de éstos.
Ante tal situación, el fiscal general FERNANDO BLUMEKRON ESCOBAR ordenó que se dejara en libertad a JOSÉ DAVID “N” con base en una decisión institucional y apegada a derecho, sin reconocer que-a final de cuentas-la delincuencia doblegó a las autoridades.
Al respecto, vale la pena precisar que, efectivamente, la vida de los agentes de la AIC corría grave peligro, pero, al mismo tiempo, es una situación que coloca en predicamento la estrategia de seguridad y combate a la delincuencia por parte del gobierno del estado de Morelos bajo la responsabilidad de MARGARITA GONZÁLEZ SARABIA.
Lo extraño del caso es que a pesar de la capacidad de operación y movilización del presunto jefe de plaza al servicio del Cártel de Sinaloa en la región oriente de esa entidad federativa, de acuerdo al titular de la Fiscalía de Investigación de Delitos de Alto Impacto, LUIS FLORES, el detenido y posteriormente liberado no tenía ninguna orden de aprehensión. La flagrancia en delitos contra la salud fue el motivo de la detención de JOSÉ DAVID «N».
En cambio, el 17 de octubre de 2019, allá en el Pacífico mexicano, una ola de ataques y bloqueos protagonizados por sicarios al servicio del Cártel de Sinaloa obligaron al Estado mexicano a liberar al líder de ese grupo delictivo OVIDIO GUZMÁN LÓPEZ, quien fuera localizado y aprehendido por elementos del Ejército Mexicano.
La amenaza velada de abrir fuego en contra de los familiares de efectivos militares acantonados en Culiacán, Sinaloa, fue el factor determinante que hizo abortar el operativo a pesar de haber realizado con éxito gracias a información de inteligencia extranjera y nacional.
Como es del dominio público, el entonces jefe del Ejecutivo federal ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR ordenó poner en libertad a GUZMÁN LÓPEZ ante la inminente acción represiva de ese cártel mexicano, considerado actualmente por el gobierno de los Estados Unidos como una organización terrorista.
Tal decisión presidencial no fue vista con agrado por generales en activo y en retiro de la Secretaría de la Defensa Nacional y generó descontento la orden girada por el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y, por supuesto, preocupación por la situación de inseguridad a lo largo y ancho del territorio azteca.
DESDE EL BALCÓN:
I.-Cero y van dos. Dos partidos ganados en el terreno de juego, pero perdidos en la mesa, por lo que el standing favorece a la delincuencia organizada al imponerse recientemente a un gobierno estatal y anteriormente al propio gobierno federal.
Ni hablar.
II.-El conflicto político entre el gobierno del estado de Tamaulipas con el ayuntamiento de Río Bravo derivado de la pugna por el control de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA), amenaza con llegar hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
MIGUEL ÁNGEL ALMARAZ MALDONADO, alcalde panista de ese municipio fronterizo tamaulipeco, sigue luchando contra viento y marea para dar reversa a lo que considera una afrenta para los riobravenses el acuerdo avalado por el Congreso Local.
Lo malo del caso es que los diputados blanquiazules “han pintado su raya” para no dar contra a la instrucción del gobernador AMÉRICO VILLAREAL ANAYA.
Y hasta la próxima.