Columna: Conciencia Ciudadana
Por: Luis Armando González Isas
Hay noticias que generan polémica, otras que provocan discusiones políticas, pero también existen aquellas que deberían preocuparnos a todos, especialmente cuando está de por medio la vida de las personas.
Comencemos por Ciudad Victoria, donde derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denuncian una situación preocupante: las dificultades para recibir atención médica especializada contra el cáncer.
Según los testimonios recibidos, no cuentan con un cirujano oncólogo disponible en la capital tamaulipeca y deben trasladarse hasta Reynosa para determinados procedimientos. A esto se suman las largas esperas para conseguir una cita con el oncólogo y las presuntas ausencias del especialista, que obligan a los pacientes a seguir esperando.
Pero existe un señalamiento todavía más delicado: algunos derechohabientes aseguran que terminan acudiendo al consultorio particular del mismo especialista que los atiende en el IMSS. Una situación que merece investigarse para determinar si existe alguna irregularidad.
Y por si fuera poco, también denuncian desabasto de medicamentos, lo que obliga a las familias a comprarlos con sus propios recursos.
Desde esta columna hacemos un llamado al responsable del IMSS en Ciudad Victoria y a las autoridades estatales de la institución para que escuchen estas quejas, revisen lo que está sucediendo y ofrezcan respuestas concretas.
Porque el cáncer no espera, y una cita médica puede representar la diferencia entre recibir atención oportuna y enfrentar complicaciones mayores.
Mientras tanto, en San Lázaro, un diputado priista protagonizó un enfrentamiento con representantes de Movimiento Ciudadano al arrojar agua sucia sobre el emblema del partido naranja, como protesta por los problemas de contaminación del agua en Jalisco.
La protesta terminó convertida en un espectáculo político, cuando lo que realmente necesitan las familias es agua limpia y soluciones.
Y uno se pregunta: ¿no sería mejor que nuestros legisladores dedicaran esa misma energía a resolver los problemas de la ciudadanía?
Por otro lado, en Nuevo León, Tatiana Clouthier mantiene diferencias con decisiones internas de Morena, una controversia que podría tener repercusiones en otros estados rumbo a las elecciones de 2027, incluyendo Tamaulipas.
Porque una cosa es hablar de unidad política y otra muy distinta es mantenerla cuando llegan las decisiones sobre las candidaturas.
Y hasta en Estados Unidos se presentan confrontaciones. Donald Trump volvió a llamar la atención cuando, según una publicación de FOX News, respondió a un periodista con la frase: “No estoy jugando”, aunque el contexto completo del intercambio no ha sido confirmado aquí.
Pero no todas las noticias son negativas.
En Tamaulipas, el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, encabezó la firma de un convenio con la Escuela Normal Federal de Educadoras “Mtra. Estefanía Castañeda”, mediante el cual futuras maestras podrán fortalecer su preparación profesional en centros de desarrollo infantil de la UAT.
Una iniciativa que busca mejorar la formación docente y contribuir a la educación de las nuevas generaciones.
Y aquí encontramos el contraste de nuestra realidad: mientras unos políticos discuten y otros protagonizan enfrentamientos, también existen instituciones que trabajan en proyectos académicos y ciudadanos que esperan soluciones a problemas urgentes.
Pero volvamos al tema con el que iniciamos, porque merece toda nuestra atención.
¿De qué sirven tantos discursos políticos cuando un paciente con cáncer no consigue una consulta? ¿De qué sirven las promesas si una familia tiene que comprar medicamentos que deberían suministrarse en una institución pública?
La salud no debería convertirse en una carrera de obstáculos para quienes ya enfrentan una enfermedad tan complicada.
Señores del IMSS, escuchen a sus derechohabientes. Investiguen las denuncias, revisen la disponibilidad de especialistas y garanticen la continuidad de los tratamientos.
Porque mientras los políticos discuten por candidaturas y protagonizan enfrentamientos, hay familias que libran una batalla mucho más importante: la de conservar la vida de sus seres queridos.
Y esa batalla no puede esperar.
Por hoy es todo, y nos leemos mañana si el Primerísimo nos lo permite.