CONTRAESPEJO
Por Karla Pérez
H. Matamoros Tamaulipas a18 de octubre de 2026.- Hay cosas en la política que, aunque parezcan sencillas, tienen un trasfondo, y la salida de Ninfa Cantú Deándar de la Secretaría de Economía de Tamaulipas es una de ellas.
A ver, pongamos las fechas en orden, porque aquí hay detalles que vale la pena observar.
El 9 de octubre, el gobernador Américo Villarreal Anaya publicó una fotografía junto a Ninfa Cantú. El mensaje era claro: había trabajo por delante y ambos seguirían impulsando los proyectos de la Secretaría de Economía.
Este fue el mensaje del gobernador en su perfil acompañado de una foto con la entonces Secretaría de Economía;
“Me da gusto saber que vamos por buen camino y que, en coordinación con la secretaria Ninfa Cantú Deándar, seguiremos impulsando los proyectos de la Secretaría de Economía para fortalecer la actividad productiva, atraer inversiones y generar más oportunidades de empleo y desarrollo para las familias tamaulipecas.
¡Sigamos trabajando para impulsar todo el potencial de Tamaulipas!”
Hasta ahí, cualquiera habría entendido que la secretaria continuaría en su puesto y que los proyectos seguían su curso. No había, al menos en esa publicación, una señal de despedida.
Pero la política da vueltas, y a veces las da muy rápido.
Siete días después, el escenario había cambiado.
El viernes 16 de octubre, Ninfa anunció su renuncia después de cuatro años al frente de la Secretaría de Economía. Agradeció al gobernador la oportunidad de servir a Tamaulipas y habló del cierre de una etapa importante en su vida.
Y entonces surgió la pregunta que muchos comenzaron a hacerse: ¿qué pasó en esos días?
No estoy diciendo que haya habido un rompimiento, una diferencia con el gobernador o una salida forzada. No hay elementos públicos suficientes para afirmar algo así. Pero sí creo que la secuencia de los acontecimientos merece una explicación más amplia.
Porque una cosa es anunciar que se seguirá trabajando en equipo y otra, apenas una semana después, despedirse del cargo.
¿La renuncia ya estaba prevista cuando se publicó aquella fotografía? ¿La decisión se tomó después? ¿Ya se habían hablado los tiempos para dar el siguiente paso político?
Son preguntas razonables. Y en un asunto público, preguntar no significa acusar.
LOS RUMORES TAMBIÉN CUENTAN, PERO NO SON PRUEBAS
Después de conocerse la renuncia, comenzaron a circular distintas versiones, unos cuestionaron si la salida se había realizado con la autorización correspondiente; otros lo. pusieron en duda y aquí pensemos, ella quería salirse con o sin autorización.
No podemos ignorar que, cuando una funcionaria de ese nivel deja su responsabilidad en medio de un cambio de rumbo político, la gente quiere saber qué ocurrió.
Y tiene derecho a preguntar.
La Secretaría de Economía no es una oficina menor, de ella dependen políticas relacionadas con la inversión, el desarrollo industrial y la generación de oportunidades para miles de familias. Por eso, conocer cómo se dio la transición también importa desde el punto de vista institucional.
Y DE PRONTO, NUEVO LAREDO
El sábado 17 de octubre llegó la siguiente noticia: Ninfa Cantú formalizó su registro para participar en el proceso de selección de la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación de Morena en Nuevo Laredo.
Con ello, su siguiente paso quedó más claro: quiere participar en la vida política de esa ciudad, es decir quiere ser alcaldesa de su tierra natal.
Aquí conviene hacer una precisión. Registrarse para buscar la coordinación municipal no significa que ya tenga una candidatura oficial a la alcaldía, es parte de un proceso interno que todavía debe seguir sus propias etapas.
Y entonces las fechas adquieren otro significado: el 9 de octubre, un mensaje de continuidad; el 16, la renuncia; el 17, el registro.
¿Casualidad en los tiempos? ¿Una decisión que ya se venía trabajando? ¿Un cambio de planes?
Lo que sí sabemos es que sus aspiraciones políticas no aparecieron de la nada, días antes de su renuncia ya se hablaba de la posibilidad de participar en el proceso interno de Morena. La pregunta es cuándo quedó tomada la decisión de dejar el gabinete y cómo se acordó esa transición.
EN POLÍTICA, LOS TIEMPOS HABLAN
No hace falta inventar una confrontación para reconocer que este movimiento llama la atención. Tampoco es necesario asegurar que alguien hizo algo incorrecto para pedir claridad.
A veces, los hechos por sí mismos bastan para abrir una conversación.
Américo Villarreal expresó públicamente que seguiría trabajando con Ninfa Cantú. Una semana después, ella dejó la Secretaría de Economía y al día siguiente hizo público su registro para buscar una posición dentro de Morena en Nuevo Laredo.
¿Hubo un acuerdo previo? ¿La separación se resolvió después de aquella publicación? ¿Qué circunstancias llevaron a que la renuncia se concretara justo en ese momento?
Ninfa está en su derecho de buscar un nuevo camino y creo que es una mujer muy inteligente, trabajadora y buena opción, sin embargo el gobernador, sabe que tiempos electoreros esto puede pasar, ahora bien si se fue sin su permiso, la posibilidad de que sea la futura alcaldesa de Nuevo Laredo esta muy lejos de ser realidad.
Al final, la política no siempre se entiende con una fotografía ni con un comunicado a veces, lo que despierta la curiosidad es lo que sucede entre una publicación y la siguiente y aunque las publicaciones todas tienen objeto, a veces a hasta esas, se salen del objetos principal.
Hoy Ninfa Cantú Deándar ya no es secretaria de Economía de Tamaulipas. Ahora busca avanzar en el proceso interno de Morena en Nuevo Laredo.
El cambio está confirmado, y aquí dejo la pregunta para ustedes: ¿creen que la salida de Ninfa ya estaba acordada desde antes de aquella fotografía con el gobernador o consideran que algo cambió en el camino?
En el mundo que gira y gira, nada es lo que parece.