Por José Gregorio Aguilar
Viernes 15 de Octubre del 2026
En medio de la disputa que mantiene con el Gobierno del Estado por el control de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) de Río Bravo, el alcalde Miguel Ángel Almaraz Maldonado evidenció que tampoco recibió apoyo de diputados que consideró afines a su causa.
Aunque anunció que aún está dentro de los plazos legales para acudir ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el edil panista reveló que buscó respaldo político para enfrentar el conflicto, pero no encontró respuesta.
«Por varios días los busqué, pero nadie quiso nada», declaró al referirse a legisladores que, según él, pudieron intervenir o respaldar la demanda para que el municipio recupere el control del organismo operador del agua.
Las declaraciones exhiben el aislamiento político que enfrenta Almaraz Maldonado en una de las principales confrontaciones institucionales que ha sostenido desde el inicio de su administración.
El conflicto escaló luego de que el Congreso de Tamaulipas rechazara la intención del Ayuntamiento de recuperar la administración de la Comapa, organismo actualmente bajo control estatal.
El pasado 22 de septiembre, la mayoría legislativa avaló un dictamen en el que se concluyó que el municipio no cuenta con la capacidad financiera ni técnica suficiente para operar de manera eficiente el servicio de agua potable y alcantarillado.
Sin embargo, el alcalde sostiene que la negativa responde más a decisiones políticas que a razones administrativas.
«No quieren entregar la Comapa. Intenté muchas veces acercarme al gobierno, pero no tuvimos éxito», afirmó.
Pese a que algunos sectores habían dado por cerrado el litigio tras la votación legislativa, el presidente municipal aseguró que la batalla jurídica aún no termina y que presentará un recurso ante la Suprema Corte.
«Ellos dicen que ya ganaron; aún no he presentado el recurso ante la Suprema Corte, lo voy a presentar porque estamos bien en tiempos», sostuvo.
Más allá del enfrentamiento entre el Ayuntamiento y el Gobierno estatal, las declaraciones del alcalde dejaron al descubierto otro frente: la ausencia de respaldo de diputados que, en teoría, compartían afinidades políticas o simpatía con su postura.
Esa falta de acompañamiento cobra relevancia porque la disputa por la Comapa se ha convertido en uno de los principales temas políticos de Río Bravo, donde el alcalde ha insistido en que el manejo del agua debe regresar al municipio.
Mientras prepara la ruta legal para intentar revertir la decisión del Congreso, Almaraz Maldonado enfrenta un escenario en el que no sólo batalla contra la mayoría legislativa y el Gobierno estatal, sino también contra la falta de apoyos visibles dentro de su propio entorno político.