Por José Gregorio Aguilar
Martes 13 de Octubre del 2026
La doctora Pamela Alfaro Ortiz, adscrita al área de Urgencias del Hospital General Reynosa “José María Cantú Garza”, difundió un video en redes sociales para presentar su versión sobre el incidente que se viralizó recientemente, en el que aparece confrontando a una paciente dentro de la unidad médica.
En el mensaje dirigido a la opinión pública y medios de comunicación, la médica sostuvo que la grabación difundida en plataformas digitales corresponde únicamente a un fragmento de aproximadamente 10 segundos que, según afirmó, fue editado y sacado de contexto.
Aseguró que el material fue recortado por un familiar de una derechohabiente y que muestra únicamente el momento final de una confrontación, omitiendo presuntas provocaciones verbales, insultos y agresiones previas que, dijo, ocurrieron antes de que se registrara el video.
“El video muestra únicamente el momento final de una confrontación, omitiendo deliberadamente las provocaciones verbales, insultos y agresión previa de la cual fui objeto*”, expresó en su pronunciamiento.
Alfaro Ortiz señaló que su reacción ocurrió en un contexto de presión laboral y desgaste emocional relacionado con las condiciones de trabajo en el área de urgencias, donde, afirmó, el personal enfrenta jornadas de alta exigencia física y mental.
“Quienes trabajamos en urgencias lo hacemos bajo condiciones de extrema presión, gestionando crisis humanas de forma constante y cumpliendo jornadas laborales de alta exigencia física y mental*”, manifestó.
La médica también denunció ser víctima de acoso digital, afectaciones psicológicas y ataques que, aseguró, han impactado su estabilidad laboral y profesional tras la difusión masiva del video.
Asimismo, informó que ya recibe asesoría jurídica para emprender las acciones legales que considere procedentes por presunta difamación, alteración de material audiovisual, filtración de datos personales y amenazas contra ella y su familia.
En su mensaje, hizo un llamado a los usuarios de redes sociales y medios de comunicación a verificar la información antes de compartir contenidos que, a su juicio, carecen de contexto y alimentan discursos de odio.
Finalmente, ofreció una disculpa pública por lo ocurrido y reconoció que su conducta no fue la adecuada. “*Les ofrezco una disculpa pública por mi comportamiento, el cual no fue el más adecuado*”, concluyó.