#DESDELAFRONTERA

#POR PEDRO NATIVIDAD

En Nuevo Laredo las piezas rumbo al 2027 siguen moviéndose, pero entre rumores, encuestas milagrosas y aspirantes que cambian de colores más seguido que de discurso, hay dos historias que todavía no terminan de convencer ni a los más creyentes.

La primera, Ramón Garza Barrios, el ya famoso “Tio Ramon” que ha ganado mucha popularidad en redes sociales, de quien comenzó a circular la versión de que se había inscrito para buscar una diputación federal, supuestamente con la intención de hacerle contrapeso a Carlos Canturosas Villarreal.

Pero apenas comenzó el ruido, salió su principal y eterno asesor, Rogelio Soto, a desmentir la versión y aclarar que Ramón no quiere una diputación, sino la candidatura a la alcaldía.

Mientras tanto, Ramón sigue sin decir esta boca es mía, pero sus publicaciones en Facebook ya traen a sus seguidores jugando a las adivinanzas. Un día aparece con color blanco, otro con color guinda y después con color verde.

Por ahí aseguran que Ramón ya tendría amarrado el respaldo del Verde, aunque sigue haciendo méritos para que Morena lo voltee a ver. El problema es que esa oportunidad ya la tuvo y la dejó escapar.

Y mientras Ramón cambia de color, Pedro Lozano cambia de encuesta.

La segunda historia tiene como protagonista a Pedro Lozano, quien ahora aparece en una encuesta que lo coloca por encima de todos los aspirantes de todos los partidos. ¡Ni más ni menos! Según esos números, Pedro no solamente les gana a los morenistas, sino que también deja atrás a los rivales de las demás fuerzas políticas.

¡Qué barbaridad! Si la encuesta fuera una carrera, los demás todavía estarían buscando los tenis mientras Pedro ya estaría cortando el listón de llegada.

El detalle es que, al mismo tiempo, comenzaron a circular versiones que cuestionan la credibilidad del sondeo y señalan que la desesperación habría vuelto a ganarle al empresario, quien supuestamente habría pagado una encuesta más para aparecer en la cima.

Ojo, hablamos de versiones que circulan.

Y aquí es donde entra el verdadero asunto. Pedro Lozano es un empresario exitoso, eso no está en discusión. Lo que sí está por verse es si ese éxito empresarial se traduce en respaldo ciudadano y, sobre todo, en una estructura política capaz de competir por la candidatura de Morena.

Porque querer mucho a Nuevo Laredo, declararse moreno de corazón y aparecer en fotografías hablando de las necesidades de la ciudad no convierte automáticamente a nadie en candidato.

Basta recordar que en cada proceso electoral aparece un personaje con ese mismo discurso. Son empresarios que aseguran tener la fórmula para gobernar, presumen amor por la ciudad y levantan la mano convencidos de que merecen la candidatura. Pero cuando llega la hora de las decisiones partidistas y no resultan favorecidos, desaparecen del mapa político.

Al final, ni los diferentes colores hacen candidatos, ni las encuestas hacen milagros.

Ramón tendrá que aclarar qué busca y con qué partido pretende jugar. Pedro, por su parte, tendrá que demostrar que detrás de los números hay ciudadanos reales y no solamente entusiasmo de temporada electoral.

LAS BOLETAS PLANCHADAS YA NO PASAN

Resulta que ahora hasta las boletas electorales tienen que demostrar que fueron a votar.

Y no, no estamos hablando de una nueva moda electoral. Las famosas “boletas planchadas” son aquellas papeletas que aparecen dentro de una urna sin ninguna marca de doblez, completamente lisitas, como recién salidas de la imprenta.

¿Y cuál es el problema?

Que una boleta electoral mide aproximadamente 28 por 20 centímetros, mientras que la ranura de la urna mide alrededor de 12 centímetros. Es decir, para meterla a la urna tiene que doblarse. Si aparece dentro completamente plana, queda la duda de cómo llegó ahí.

Y ahí está precisamente el meollo del asunto.

La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación decidió por unanimidad que esas boletas sin marcas de doblez, cuando se acredite que son “planchadas”, no deberán contabilizarse como parte de la votación. Además, ordenó al INE modificar sus lineamientos para que sean identificadas y separadas durante el escrutinio.

La resolución llegó después de las impugnaciones de varios partidos, entre ellos el PAN, que cuestionaron que las reglas del INE dejaran abierta la posibilidad de que estas papeletas terminaran siendo contabilizadas.

Y aquí aparece Gloria Elena Garza Jiménez, presidenta estatal del PAN, celebrando que el Tribunal les haya dado la razón.

El asunto es sencillo, si una boleta no presenta las marcas de doblez necesarias para acreditar que siguió el procedimiento normal de votación, no puede tratarse como un voto más.

Y el Tribunal terminó estableciendo justamente eso.

Ahora bien, tampoco hay que perder de vista algo, una boleta planchada no significa automáticamente que alguien haya cometido fraude. Lo que establece la sentencia es que, si se acredita esa condición, la papeleta no debe formar parte del cómputo. Las autoridades electorales tendrán que identificarla, separarla y dejar constancia del incidente.

Pero claro que el tema levanta sospechas.

Porque una cosa es que un ciudadano llegue a la casilla, marque su boleta, la doble y la meta en la urna.

Y otra muy distinta es encontrar dentro de esa urna una papeleta completamente plana.

De ahí viene el término “boleta planchada”.

Y para las elecciones de 2027, ya quedó claro que esas boletas no van a tener pase automático.

Así que habrá que poner atención.

Porque en una elección cada voto cuenta, pero también cada boleta tiene que demostrar que llegó a la urna por el camino correcto.

NUEVO LAREDO QUIERE MÁS

En Nuevo Laredo no se están durmiendo en sus laureles.

Mientras algunos siguen enfrascados en la grilla de siempre, la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal ya está pensando en lo que viene y, sobre todo, en cómo hacer que Nuevo Laredo siga siendo protagonista en el comercio exterior.

La prueba está en el anuncio de la Segunda Cumbre Logística “Los Laredos 2027”, que se realizará del 17 al 19 de febrero en el Centro Cultural.

Y aquí está el dato que vale la pena mirar con lupa, quieren duplicar la asistencia del año pasado.

De mil participantes, ahora la meta es llegar a 2 mil asistentes, además de 200 visitantes de otras ciudades, 200 compradores interesados en hacer negocios con empresas de Nuevo Laredo y al menos 30 expositores.

No es solamente organizar un evento bonito, poner unas mesas, repartir gafetes y tomarse la foto.

La apuesta es mucho más grande, traer empresarios, especialistas y compradores de México y Estados Unidos para que conozcan lo que Nuevo Laredo tiene que ofrecer y, de paso, generar negocios para los empresarios locales.

Porque una cosa es presumir que somos la principal puerta comercial de México y otra muy distinta es saber aprovechar esa posición para que el dinero, las inversiones y los empleos se queden aquí.

Y ahí está el verdadero reto.

La primera Cumbre Logística demostró que hay capacidad para convocar a los grandes actores del comercio exterior. Ahora viene lo interesante, hacer crecer el evento y convertirlo en una cita obligada para quienes mueven mercancías, inversiones y negocios entre ambos países.

Carmen Lilia está apostando a eso.

Mientras otros ya andan contando quién va, quién viene, quién se apunta y quién se baja para la próxima elección, en el Ayuntamiento están contando empresarios, compradores, inversiones y oportunidades.

Y créanme, esas cuentas también pesan, y mucho.

Porque al final del día, la política puede dar votos, pero el desarrollo económico es el que genera empleos y transforma una ciudad.

Y Nuevo Laredo, guste o no a sus críticos, parece tener claro que su futuro no está solamente en ser frontera.

Está en convertirse cada vez más en el gran punto de encuentro de los negocios entre México y Estados Unidos… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.

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