La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
Tatiana Clouthier sacó su verdadero perfil. Y está mostrando que la institucionalidad del partido -que en mucho es su cohesión- le vale menos que un cacahuate. Es fecha que no acepta la derrota, a manos de Clara Luz, a quien considera con menos virtudes -sobre todo morales- que ella para ser la abanderada de MORENA.
Se ve mezquina.
Indignada, dice que no está irritada porque le quitaron la candidatura; sino a quien se la dieron.
Con un plan que festinan los conservadores, la Tía Tatis, resulta que ha dado más entrevistas en esta coyuntura rupturista que toda su campaña interna. Y justo en este momento, tiene más exposición en medios y redes sociales, que en su tiempo de militancia de la IV T.
La soberbia la tiene cegada.
¿Acaso no leyó las señales?
¿Tan sobrada andaba que hizo caso omiso de lenguaje cifrado de la política?
La presidenta Sheinbaum la puso al frente de una entidad de migrantes en los EUA. No le bastó ese mensaje.
Al parecer no lo entendió.
El quehacer público, posee una parte de su sustancia, críptica, codificada, vaporosa. Son prácticas, conductas, indicaciones, que llevan un significado que la experiencia te ayuda a comprenderlos.
No son hechos indescifrables; son conductas, veladas, que deben ser captadas al aire si se quiere sobrevivir en el salvaje mundo de la actividad pública.
¿Qué capital político representa una responsabilidad -sobre todo administrativa-, el cuidado de connacionales en otro país?
Es algo que significa menos que un consulado.
Desde su burbuja social, se ven las cosas diferentes. Su residencia en San Pedro, le impide comprender la mentalidad de los ciudadanos y los partidos. Se cree con el suficiente arrastre popular como para ir sola por la gubernatura.
En esa ruta que ha elegido, tendrá muchos obstáculos.
Formó un movimiento con un nombre reflejo de la utopía que retrata su cosmovisión elitista; en su apresuramiento, no entiende que ese concepto fue pulido por el sabio Karl Marx.
Ya dinamitó su relación con MORENA con su demoledora posición.
En los demás partidos, no cabe; los espacios se cerraron.
Quedan el Verde y el PT.
El primero en Nuevo León, no crece; el segundo: los capitanes de empresa lo consideran de izquierda y le hacen fuchi a Beto Anaya.
¿Qué futuro le depara a Tatiana?
Puras derrotas se vislumbran en su porvenir
Pronto veremos a otra persona que se siente iluminada, desencantada y dolorosamente frustrada.