A MI MANERA
Por Tello Montes
En Río Bravo, Américo Villarreal Anaya dejó un mensaje político que merece atención: “Por encima de cualquier diferencia está Tamaulipas”. La frase establece un criterio para quienes ejercen responsabilidades públicas: las diferencias políticas no deben convertirse en obstáculos para atender a la población.
Al cerrar su recorrido por los 43 municipios, ante legisladores, alcaldes y su gabinete, el gobernador llamó a trabajar en conjunto y rechazó el uso partidista de las necesidades ciudadanas. Por el escenario y los asistentes, sus palabras pueden leerse también como una exigencia hacia la propia clase gobernante: coordinarse, dialogar y resolver.
El mensaje alcanza tanto a los adversarios como a los aliados. A unos les plantea que la diferencia política permite la colaboración institucional; a otros les recuerda que pertenecer al mismo movimiento exige algo más que compartir discursos. Las responsabilidades de gobierno deben estar por encima de los intereses de grupo.
Américo combinó esa convocatoria con una defensa abierta de la transformación y un respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum. Hay ahí una definición: colaborar con distintas fuerzas sin renunciar a su identidad política. La firmeza partidista y el respeto institucional pueden coexistir, siempre que las decisiones públicas se orienten al bienestar de todos.
Las inversiones reportadas para Río Bravo acompañaron ese planteamiento. Su función en el discurso fue mostrar que la coordinación entre gobiernos puede traducirse en apoyos, infraestructura y servicios. Su verdadero alcance deberá reconocerse en los resultados que reciba la población.
También queda una responsabilidad para el gobernador: sostener esa apertura frente a la crítica legítima. Convocar a superar diferencias implica escuchar cuestionamientos y distinguirlos de la desinformación que denunció.
El mensaje central quedó expresado: Tamaulipas necesita colaboración y un gobierno cercano a sus municipios. Ahora corresponde a quienes escucharon al mandatario llevar esa convocatoria a sus decisiones cotidianas.
Porque poner a Tamaulipas por encima de las diferencias se demuestra al gobernar, especialmente cuando toca trabajar con quien piensa distinto.
LA SEGURIDAD TAMBIÉN SE APRENDE
La prevención merece un lugar prioritario en la vida universitaria. El simulacro de incendio realizado en la Facultad de Enfermería Victoria de la UAT permite poner a prueba una responsabilidad esencial: proteger a estudiantes, docentes y personal administrativo.
La coordinación entre Protección Universitaria, Protección Civil, Bomberos y el CRUM es valiosa porque una emergencia exige saber cómo actuar y quién debe intervenir. Practicar la evacuación, verificar que nadie falte y atender a posibles lesionados ayuda a preparar una respuesta organizada.
La directora del plantel, María Guadalupe Vázquez Salazar, destacó la importancia de fortalecer estos protocolos. El siguiente paso debe ser evaluar el ejercicio, identificar dificultades y corregirlas: ahí se encuentra buena parte del valor de un simulacro.
La seguridad universitaria se construye antes de que ocurra una emergencia. Mantener estas prácticas y asumirlas con seriedad es una forma concreta de cuidar a la comunidad de la UAT.
GRANADOS REFRENDA SU CERCANÍA AL GOBERNADOR
La presencia de Beto Granados en el encuentro encabezado por Américo Villarreal en Río Bravo tiene una lectura política: el alcalde de Matamoros refrenda su cercanía con el gobernador y su disposición a trabajar dentro de una agenda compartida.
Ese respaldo cobra sentido ante necesidades que requieren coordinación entre municipios y Gobierno estatal. Infraestructura, seguridad y aprovechamiento del agua son temas que afectan a la frontera y demandan continuidad, recursos y acuerdos.
Granados expresó que todavía hay mucho por hacer. Ese reconocimiento es importante porque convierte el acompañamiento político en un compromiso pendiente con Matamoros: gestionar proyectos y ofrecer resultados que la población pueda identificar en su vida cotidiana.
La asistencia de matamorenses al encuentro, destacada por el alcalde, agregó presencia ciudadana al respaldo institucional. Corresponde ahora dar seguimiento a los compromisos y explicar qué beneficios concretos pueden llegar al municipio.
Beto Granados dejó clara su apuesta por trabajar de la mano con Américo Villarreal. El valor de esa relación se medirá en las obras, los servicios y las oportunidades que consiga para Matamoros.