La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
El candidato del líder de la Sección XXX del SNTE, Ulises Ruiz Pérez, en tanto sus adversarios, Abelardo Ibarra, Naif Hamscho y Enrique Meléndez, no cesan en sus movimientos proselitistas en las bases magisteriales de todo el estado, decidió tomar unas relajantes y merecidas -dice él- vacaciones.
Al fin y al cabo, su padrino Arnulfo Rodríguez Treviño ya anunció que “dejará a un dirigente que represente a las bases.”
El pequeño Ulises, fue visto en la ciudad de Ushuaia, Argentina.
Protegido por la sombra de Arnulfo, siente tener en el bolsillo el liderazgo del profesorado tamaulipeco; sin tomar en cuenta el creciente repudio de los maestros por su rapacidad, su maltrato a las educadoras y su proclividad a la negociación de los derechos del magisterio con la parte oficial.
Esa promesa de su tutor, a su juicio, le da para olvidarse de sus tareas de representante sindical y de candidato a la Sección XXX.
El viaje a Sudamérica no es cualquier viaje.
Es para potentados.
O líderes sindicales de la burocracia dorada; ahora la Sección XXX se suma a los líderes charros de PEMEX, que han impuesto la moda de imitar a los grandes burgueses.
Un crucero para disfrutar las maravillas naturales del fin del mundo -así se le conoce a la región de Tierra de Fuego-, sale en módicos 19 mil dólares.
Y los profesores haciéndose garras peleando salarios de 6 mil pesos quincenales.
Ahora se explica, la prestidigitación de becas a los hijos de maestros; las compensaciones a favoritos; el origen desconocido de las cuotas sindicales; los intereses de la caja de ahorros y la venta de cambios y plazas.
Esas conductas son las que han generado el hartazgo en las bases del SNTE en Tamaulipas. El uso del poder sindical, para beneficio personal y de grupo; el ninguneo a las mayorías y la falta de respeto a la decisión de los profesores.
El “va a ser el que yo diga” de Arnulfo, es una prueba palpable del soslayo absoluto a libre albedrío de los maestros tamaulipecos; y también, es una vulneración de todo principio democrático en una organización social.
Arnulfo y Ulises perdieron piso.
Se olvidaron de dónde vienen; por consiguiente: perdieron el camino hacia donde van.
Ulises que representaba el relevo generacional, lo perdieron los fulgores del poder y el dinero fácil.
Ni siquiera intenta dialogar con las bases; cuando lo hizo le llovieron recriminaciones por su trato prepotente y despótico; pecados que lo han alejado del magisterio de aula.
Los jubilados es otro sector del profesorado que se decantó por los candidatos opositores y están amacizando sus expectativas. Mucha de esa conducta, es alimentada por el ninguneo para ellos de Ulises.
Magistral final: el candidato de Arnulfo en la siesta; los opositores: no duermen.