En Voz Alta
Gastón Monge
La narrativa oficial ya circula con un mensajes de intimidación
La sátira y la parodia son herramientas sociales de desahogo social
Mitofski posiciona a Carmen Lilia en el segundo lugar nacional
El 30 de septiembre ¿habrá destape para la alcaldía por el MC?
Una nueva embestida contra la libertad de expresión, contra la libre opinión ciudadana, contra la
crítica, la sátira y la parodia política sobre funcionarios públicos y el gobierno federal, prepara el
equipo de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que ha colocado en el debate de la opinión pública
y de la oposición una muy peligrosa decisión que representa una clara amenaza al estado de
derecho y a la democracia en este país.
Dicha Ley deberá ser aprobada por el Senado, aunque ya es inminente porque el gobierno la
plantea como necesaria para supuestamente regular el entorno digital y evitar posibles fraudes y
daños a figuras públicas en las redes sociales mediante la sanción legal y el castigo económico.
Esta Ley permitirá a sus defensores y promotores mediante la coacción, la sanción y la penalidad,
inhibir a los autores de contenido en redes sociales para que eviten usar y clonar logotipos de
instituciones y funcionarios públicos en contenidos digitales que puedan ‘dañar’ su imagen y su
reputación.
Sin embargo, se estima que algunos delitos surgen desde dentro de los penales y de otras
instancias fácticas, pero el gobierno los tolera y no hace algo para cancelar el uso de celulares en
las prisiones, una costumbre más peligrosa que los memes, porque desde allí se extorsiona, se
ordenan ejecuciones, se hacen negocios y se opera con total impunidad ante la posible
complacencia y complicidad de las autoridades.
Y mientras el gobierno y Morena se aprestan para regular la manipulación deliberada de imágenes
y contenidos incómodos, la censura disfrazada avanza hacia las plataformas digitales para suprimir
contenidos que subjetivamente se consideren como delitos, llámese críticas ciudadanas, parodias
políticas en programas televisivos y memes en redes sociales.
Pero lo más peligroso está en que antes de que se legitime esta Ley Censura, la narrativa oficial ya
circula a todo lo que da en redes sociales y medios de comunicación con un mensaje intimidatorio,
lacerante y totalmente violatorio a las garantías individuales, a la libertad de expresión y a la
libertad de prensa.
El objetivo es muy claro: callar las voces críticas y su avance en redes sociales ante la cercanía de
las elecciones del próximo año, un proceso político que desde ya se presume será muy complicado
para Morena ante el crecimiento de la crítica hacia el gobierno y sus funcionarios en plataformas
digitales.
En las redes sociales se desempolvan poco a poco los errores, las contradicciones y las mentiras de
un régimen intolerante a la crítica, algo que la oposición política a Morena ha sabido aprovechar
para su beneficio, por lo que sus actores más visibles son objeto de persecución, señalamientos y
linchamiento político.
Las parodias, los memes y las críticas hacia el gobierno y sus funcionarios siempre han existido y
han sido legítimas en este país, al estar amparadas por el Artículo 7 de la Constitución Política de
México, que protege la libre manifestación de ideas y de la crítica, por lo que la crítica y la sátira
han sido siempre y son una válvula de escape de la sociedad ante la impotencia de no poder
manifestarse públicamente.
Son herramientas digitales muy necesarias que sustentan una libertad de expresión cada vez más
controlada, y son una clara defensa ciudadana ante los abusos del poder político, mediante el uso
de la caricatura, la parodia y el humor.
Medios de comunicación en el país ya han manifestado su preocupación por una posible censura
o persecución una vez que se apruebe esta Ley anti memes, lo que eleva la tensión y la polémica
ante esta nueva propuesta regulatoria contra la crítica y la libertad de expresión.
Y es que la sátira, la crítica y la parodia son una especie de lenguaje subjetivo utilizado por la
sociedad para simplificar la complejidad del discurso y del actuar político al ironizar sobre el
escándalo, la corrupción y las mentiras que surgen desde el entorno oficialista al traducirlos a un
lenguaje más simple y entendible.
En la mayoría de los casos es una especie de auditoría y fiscalía popular, al ser visual y pragmática
a la vez porque al dar a conocer públicamente el complejo entramado de la política, coloca a los
políticos tal como son, retirándoles el velo de la impunidad y de la inmunidad al presentarlos como
los empleados públicos que son, sujetos al escrutinio público a través de las críticas en redes
sociales y en plataformas digitales, lo que evidentemente les incomoda.
Así como el gobierno utiliza sus propias herramientas, digitales o no, para fiscalizar y sancionar a la
sociedad, la sociedad también hace uso de sus herramientas fiscalizadoras contra el poder del
gobierno y sus funcionarios, a través de las redes sociales, en un complejo proceso democratizador
de la opinión pública.
Este proceso le da entrada al ciudadano común con acceso a las plataformas digitales, a
interactuar, a opinar, a criticar, a parodiar y a diseñar estrategias virtuales y digitales para
manifestar de manera muy activa sus inconformidades no solo contra las autoridades y el poder
político, sino también contra lo que esté a su alcance en su vida cotidiana.
Así, la política al igual que la tragedia, la inseguridad, la pobreza, la crisis económica e incluso la
misma muerte son objeto en México de sátira y de parodias desde hace muchos años, y José
Guadalupe Posadas, Eduardo del Río (Rius) y otros ilustres personajes han utilizado la parodia, la
sátira y la crítica política, como parte del humor negro característico de los mexicanos, como un
escaparate o retrato de la realidad mexicana.
Al no existir antes las redes sociales ni la Internet, la parodia y la sátira se manifestaban a través de
revistas como Los Supermachos, La Familia Burrón y algunos moneros de revistas y periódicos que
parodiaban la miseria y la sumisión de los mexicanos ante el poder político y económico de las
élites dominantes.
Y si antes los políticos toleraban la sátira, la parodia y la crítica que daban a conocer públicamente
sus errores, sus corruptelas y sus abusos. ¿Por qué los gobiernos de Morena, en particular el de
Claudia Sheinbaum, son tan intolerantes a la crítica?, ¿Por qué recurren a la censura cuando la
Constitución mexicana lo prohíbe?
La más reciente encuestas Mitofski sobre popularidad y aceptación del trabajo realizado por los
alcaldes de México reveló que la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, se ubica en
el segundo sitio a nivel nacional entre las alcaldesas mejor evaluadas, de acuerdo al ranking 150
alcaldes de esa casa encuestadora.
El respaldo para Carmen Lilia es notorio al ubicarla con poco más del 60% de aceptación ciudadana
en dicha evaluación que fue publicada también por el diario El Economista. En este ranking es
superada solo por la alcaldesa de Benito Juárez, en Quintana Roo, Landy Canché.
Aunque su mandato ha sido cuestionado por un sector de la sociedad por múltiples fallas en el
suministro de agua potable, líquido que no llega o llega sin la debida presión a vastos sectores de
la ciudad, su liderazgo es bien visto a nivel regional con la imagen de una funcionaria que hace
bien su trabajo.
La obra pública ha sido una molestia constante para su administración, debido al constante cierre
de calles y avenidas por obras que tardan meses en terminarse y provocan retrasos innecesarios
entre esa parte de la población que se traslada a diario a sus trabajos, a sus negocios y empresas, y
a las escuelas.
Fuera de ello el posicionamiento de la alcaldesa ha sido notorio por la relativa estabilidad
económica al promover la creación de más negocios y empleos, surgida también de una relativa
tranquilidad, ello gracias a que su imagen se ha posicionado durante su actual gestión en el Top 5
nacional.
El ex dirigente estatal y hoy delegado nacional del Movimiento Ciudadano (MC), el controvertido
político Gustavo Cárdenas, estará en Nuevo Laredo el próximo miércoles 30 de septiembre para
dar testimonio de la toma de protesta de Iván Torres como coordinador de Círculos Ciudadanos
en esta frontera.
También fue invitado por la alcaldesa de la ciudad de León, Guanajuato, Alejandra Gutiérrez
Campos, como invitado a su segundo informe de gobierno.
Cárdenas asistirá a la toma de protesta de Torres en Nuevo Laredo, al igual que el coordinador
estatal Roberto Enrique Lee Ponce.
El MC está muy confiado en seguir avanzando políticamente para llegar con más fuerza a las
elecciones del próximo año, por lo que la preocupación mayor de la dirigencia nacional de ese
partido, dirigido por Jorge Álvarez Maynez, es tener a los mejores prospectos para ocupar la
cartera de candidatos a los cargos de elección popular que estarán en disputa en el 2027.
Tal vez el miércoles se sepa quién podría ser el aspirante a la candidatura para la presidencia
municipal de Nuevo Laredo, aunque no se descarta el posible destape de Iván Torres como
posible aspirante a la candidatura, lo que es muy posible dado que es la figura más visible de ese
partido en esta ciudad.
Pero no se descarta la posibilidad de que Macaria González Pérez pueda ser mencionada para ese
cargo, ya que fue la candidata durante el proceso electoral del 2024. Veremos si ese día habrá
destape, y aunque los destapes serán responsabilidad de la Dirección Operativa Nacional de
Movimiento Ciudadano, la presencia de Gustavo Cárdenas será de mucho peso en Tamaulipas
para la designación de los candidatos, ¿no cree usted amigo lector?
Hasta mañana
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