CRÓNICAS DEL DESCARO.
Septiembre 23 del 2026
Hay semanas en que Tamaulipas parece un concurso de opacidad. Y esta semana van ganando todos.
El lunes publicamos la primera: unos marinos, de la Secretaría de Marina, que reservaron su declaración patrimonial hasta 2030. Cinco años blindados. ¿Para qué quiere usted saber cuánto tiene un servidor público? Esa es la lógica. La transparencia, pero sin transparentar.
Luego está la que tenemos guardada: el Congreso que reprobó matemáticas. Los diputados reformaron la ley electoral 74 días antes del arranque del proceso. La Constitución dice que mínimo 90. La Corte se los tumbó por no saber contar. Quisieron ponerse rudos filtrando candidatos y terminaron exhibidos por no leer el artículo 105. Tarea hecha en el camión.
Y ahora remata el Diario de ayer con lo que tú ya habías adelantado en nota: los partidos.
A unas semanas de que les autoricen más dinero para la elección de 2026, resulta que nadie sabe en qué se gastaron lo de 2025. Y eso que fue un año sin campañas.
Movimiento Ciudadano, el de la «nueva política», reportó un millón 47 mil 960 pesos como «gastos por comprobar». Traducción al español de Victoria: gasté, pero no sé en qué y no tengo ticket. Un millón 5 mil 130 en «otros gastos» y 42 mil 830 en viáticos. Todo del segundo trimestre de 2025.
Los demás, ni eso. Morena, PAN y PRI aparecen con la leyenda mágica: «sin información». No hay dictámenes financieros, no hay auditorías. Nada.
Como dice la nota: van a pedir incremento de prerrogativas mientras sus informes de 2025 muestran inconsistencias en comprobación y transparencia del gasto ordinario, aun cuando se trató de un año sin campañas electorales.
El descaro es total. Son los mismos partidos de oposición que hace unos meses se rasgaban las vestiduras porque desaparecieron el organismo de transparencia, los que decían que sin el ITAIT nos quedábamos a ciegas. Pues bien, ahora que ellos son los que tienen que rendir cuentas, ellos mismos se ponen la venda: «sin información».
Piden más, comprueban menos y blindan todo.
El Congreso no sabe contar hasta 90, los marinos no quieren que les cuentes hasta 2030 y los partidos no te dicen cuánto se gastaron en 2025.
Pero eso sí, en 2026 van a salir a pedirte el voto en nombre de la transparencia y la rendición de cuentas. Está para llorar