Reflector/ Gilda R. Terán.

Hace más de 113 años se puso el primer ladrillo y adobo para edificar construcción que
hoy por hoy es la majestuosa Casa del Arte, que a través de los años es forjadora de cultura
y bellas artes.
Y que a través de 64 años ha venido forjando y perfeccionando a talentos naturales de
prodigiosos artistas, todo esto por medio de sus disciplinas artísticas musicales, de artes
plásticas, bailes regionales entre otros.
Y fue por 1911 que se empezó a construir el edificio con estilo clásico a base de ladrillos y
adobe, y se inauguró en mil novecientos trece, en esos tiempos le llamaron el Instituto
Tamaulipeco de la juventud y de la mujer, con el objetivo de enseñar a los niños, jóvenes y
adultos a pintar, cantar y hacer teatro, esto apoyado en talleres que se impartían de forma
matutina y vespertina.
Y es así como a través de toda su historia la casa del arte se conoce como el lugar donde se
realizan actividades como danza mexicana, clásica y contemporánea, jazz, pintura,
fotografía, dibujo, entre otras actividades.
Desde entonces la Casa el Arte Victoria contribuye a la educación y el desarrollo artísticos,
además de propiciar ambientes en los cuales la ciudadanía preserve tradiciones, refuerce
valores y reconozca su identidad como parte de la localidad.
De esta forma, el Gobierno del estado, continúa fomentando el talento y la cultura, con el
fin de llegar a todas las familias, pudiendo, ser una terapia ocupacional y además creadora,
para ser historias de éxito para otros.
Y una de sus tareas es acercar a la ciudadanía, al arte y la cultura de una forma lúdica,
gozosa, abordando la música, la escultura, la pintura, la danza, el teatro, pero vistos
interiormente, para genera el origen de la producción creativa generada por sentimientos y
pulsiones desde las motivaciones más íntimas del ser humano.
En estas tareas la Casa del Arte siguen haciendo historia con sus aportaciones para
fomentar cultura y perfeccionar talentos natos y a su vez instruir en diversos cursos y
enseñanzas artísticas

Y es que tomemos en cuenta, por ejemplo, la literatura desarrolla nuestro pensamiento, el
lenguaje se vuelve amplio y extenso, logramos transmitir nuestras ideas con suma claridad,
ya que a través de la lectura nuestro vocabulario se hace más extenso; además de
permitirnos vivir grandes aventuras, conocer la historia universal, lograr parámetros con
nuestra vida cotidiana mediante las moralejas que nos dejan las novelas clásicas.

Es un hecho que el arte es una de las manifestaciones más elevadas de la actividad humana,
es un elemento esencial en el desarrollo y evolución del hombre, mediante ella se expresa
una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginada con recursos sonoros,
plásticos o lingüísticos entre ellas tenemos la música, la literatura, el dibujo, la pintura, la
escultura, el teatro, etc.
ya que inculca disciplina y orden, fortalece la estructura necesaria para llevar a cabo
procesos, genera en nosotros la constancia y la necesidad de concluir tareas, ya que ayuda a
desarrollar el hábito de terminar lo que empezamos.
Además, infunde tolerancia y paciencia, virtudes que cada día se vuelven escasas en nuestra
sociedad, también nos enseña a controlar la frustración, a fortalecer la voluntad, a valorar el
esfuerzo necesario para alcanzar nuestros objetivos.
Entre otras bondades enseña respeto y cordialidad porque nos lleva a convivir y trabajar
con otros, a compartir y a ayudar, sin duda que fomenta la creatividad, la sensibilidad y la
autenticidad, lo que da como resultado el fortalecimiento de nuestra autoestima.
Le puedo decir que nos da herramientas; al estimular el ingenio para resolver problemas
nos muestra diferentes ángulos y perspectivas para ver la vida, estas disciplinas nos obligan
a observar y mirar, en lugar de ver, y es que más allá de su utilidad, el arte nos abre al
autoconocimiento, nos vuelve seres sensibles y críticos, y profundiza nuestro entendimiento
del mundo.
Hasta la próxima.
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