La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
Si algo hizo a la perfección el alcalde de Altamira, Tamaulipas, Armando Martínez Manríquez, en sus cinco años de gobierno, fue desmantelar la estructura política de MORENA en la ciudad. Copó la estructura del ayuntamiento con sus familiares -esposa e hijos- e inhibió la emergencia de cuadros morenistas y el desarrollo de políticos coincidentes con la IV T y su Segundo Piso.
Tomó toda entidad que representara responsabilidad política y financiera para sí y sus consanguíneos, construyendo un gobierno familiar.
La obra más relevante que erigió en el pueblo, fueron algunas cuatro cuadras de jardines en la carretera Altamira-Victoria; y párele de contar.
¿Quién es el líder, o lideresa, de MORENA en el municipio?
Se desconoce.
¿Qué cuadros políticos se pueden mencionar en el municipio para las tareas futuras del partido en las próximas elecciones?
No se ven en el horizonte, personajes con potencia.
Se habla de la foránea diputada federal del PT Blanca Narro Panameño; un personaje que poco ha activado en la región, como poco se le ha visto brillar en el Congreso de la Unión.
Así de huérfana está la IV T y su Segundo Piso en ese territorio olvidado.
MORENA sigue teniendo la preeminencia de la marca.
No se ve riesgo de que la oposición dé el campanazo en el pueblo; pero sí, abre la posibilidad de que el PAN se rearme y se torne competitivo ante el caótico vacío político que está dejando el alcalde Martínez Manríquez.
Aunado a ello, la fama que persigue al jefe edilicio por la vinculación orgánica con el grupo guachicolero de Reynosa -los hermanos Carmona- sitúa en una posición de vulnerabilidad a la IV T.
Originalmente Armando, tenía bajo la manga, a su esposa para ser candidata. Sus deseos se evaporaron cuando MORENA manejó la bandera de la no reelección y no al nepotismo. Igual con sus hijos, a quienes había ubicado en puestos claves en la estructura del partido y en las áreas financieras -a través de interpósitas personas- del ayuntamiento.
Años estuvieron ahí, con la esperanza de ser postulados.
Sólo le queda, disputar la diputación federal.
Ya está en precampaña.
Únicamente le falta sortear el escrutinio de Harfuch y su grupo, que poseen la lista clave de los beneficiarios en Tamaulipas de los petrodólares de los Carmona y el visto bueno de MORENA que ha asegurado que no pasarán los candidatos de procedencia poco escrupulosa.
Extrañamente Altamira ha sido un lugar estelar para los magnates del guachicol.
Sospechosamente, no han aparecido nombre de los dueños de las decenas de camiones cisterna asegurados en ese lugar.
Lo cierto es que Armando, se ha incorporado a la página del Forbes Negro del sur tamaulipeco.