#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD

Ya se acabó la etapa de los “yo quiero”. Ahora viene la verdaderamente complicada, los partidos tendrán que demostrar si tienen con qué competir en las urnas o solamente estuvieron haciendo ruido para salir en la foto.
El 2027 no será cualquier elección. En Tamaulipas estarán en juego los 43 Ayuntamientos, las 36 diputaciones locales y las 8 diputaciones federales, así que MORENA, PT, Verde, PAN, PRI, MC, PAZ y SOMOS tendrán que sacar la calculadora, medir fuerzas y, sobre todo, decidir quiénes son sus mejores cartas.
Porque una cosa es levantar la mano y otra muy distinta aguantar una campaña, convencer al electorado y ganar.
Y en Nuevo Laredo, la baraja sigue bastante movida.
Por MORENA, dos nombres permanecen firmes en la conversación, Ninfa Cantú Deándar, secretaria de Economía de Tamaulipas, y Carlos de Anda, secretario de Obras Públicas del Estado. Dos perfiles con presencia y estructura.
Pedro Lozano Martínez, líder transportista, quien viene creciendo y construyendo presencia. También está la doctora Liliana Arjona, quien continúa dentro de los nombres fuertes, además de Sergio Sergio «Cheko» Ojeda, diputado local; Cristabell Zamora Cabrera, regidora; Jorge Miranda, abogado; y Horacio Seoane, delegado de Bienestar.
Es decir, en MORENA no tienen precisamente un problema de falta de aspirantes. Tienen el problema contrario, demasiados quieren la misma silla.
Y ahí comenzará la verdadera operación política.
En el PAN tampoco hay misterio.
Imelda Sanmiguel, senadora de la República, y Yahleel Abdala, ex candidata a la alcaldía, siguen apareciendo como las cartas más visibles, acompañadas por Félix «Moyo» García, regidor; Iliana Medina, ex candidata; Alma Rosa Castaño, regidora; y Gamaliel Infante, regidor.
El reto panista será enorme, encontrar al perfil que no solamente tenga reconocimiento, sino que pueda competir de tú a tú en una plaza donde MORENA mantiene una estructura política considerable.
Porque aquí no se trata de quién tiene más ganas. Se trata de quién tiene más votos.
En el PRI la baraja es mucho más corta.
Los nombres de Ramiro Ramos Salinas, exdiputado local y expresidente del Congreso de Tamaulipas, y Mónica García Velázquez, exalcaldesa, siguen apareciendo entre los favoritos, seguidos por Fernando Rodríguez, presidente del PRI en Nuevo Laredo.
Pero seamos claros, el problema del PRI no es solamente encontrar candidato.
El problema es encontrar votos.
Y esa diferencia puede convertirse en la frontera entre competir dignamente o convertirse en simple comparsa electoral.
En el Partido Verde Ecologista aparece un nombre que seguramente hará levantar más de una ceja, Ramón Garza Barrios, exalcalde de Nuevo Laredo y ex candidato de MORENA.
Junto a él aparecen los expriístas, Héctor Canales, dirigente del Partido Verde, y Juanes Carrizales, regidor.
Aquí habrá que ver si el Verde decide competir con candidato propio o termina jugando sus cartas mediante alguna negociación electoral.
Y luego están los otros partidos.
PAZ, SOMOS, MC y compañía parecen estar jugando a aquello de “primero vemos quién quiere y después vemos cómo le hacemos”.
No hay, hasta ahora, una baraja de nombres que haga demasiado ruido.
Y cuando un partido no tiene aspirantes visibles, normalmente tiene dos caminos, buscar una alianza o mandar a alguien de relleno a la boleta.
Así de crudo.
Porque el 2027 ya comenzó a cocinarse y Nuevo Laredo será, sin duda, uno de los principales platos políticos de Tamaulipas.
MORENA tiene demasiados aspirantes.
El PAN busca encontrar la fórmula.
El PRI intenta no desaparecer del mapa.
El Verde quiere aprovechar cualquier espacio.
Y los demás todavía están buscando dónde sentarse a la mesa.
Pero falta lo más sabroso que llegue la hora de las definiciones y alguien tenga que decirles a varios de los que ya se sienten candidatos, “gracias por participar”.
Ahí sí veremos quién trae estructura, quién trae votos… y quién solamente trae publicaciones de Facebook.

NUEVO LAREDO ESTÁ EN EL MAPA GRANDE
Los resultados presentados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejan algo bastante claro, Tamaulipas, y particularmente Nuevo Laredo, están jugando un papel estratégico en la nueva etapa de desarrollo que vive el país.
Y aquí viene lo interesante, Carmen Lilia Canturosas Villarreal entendió desde hace tiempo que una alcaldesa no solamente debe administrar una ciudad, también tiene que tocar puertas, gestionar y saber con quién hacer equipo.
Porque de nada sirve tener una frontera privilegiada geográficamente si el Gobierno Municipal se queda sentado esperando que las inversiones lleguen solitas.
Y en Nuevo Laredo, las cosas se están moviendo.
Más de 6 mil viviendas mediante el programa Vivienda para el Bienestar; la sustitución del Hospital General por una nueva unidad del IMSS-Bienestar; la consolidación de la Agencia Nacional de Aduanas de México; la modernización del Puente del Comercio Mundial; el nuevo Puente Internacional 4/5; el Corredor del Golfo y hasta el proyecto del Tren del Golfo de México, que conectará a esta frontera con la Ciudad de México.
Eso ya no es una lista de buenos deseos.
Es infraestructura que puede cambiarle la cara a Nuevo Laredo durante las próximas décadas.
Y aquí hay que reconocer algo que a algunos les cuesta trabajo admitir, Carmen Lilia ha sabido jugar sus cartas políticas.
La alcaldesa ha construido una coordinación cercana con la presidenta Claudia Sheinbaum y con el gobernador Américo Villarreal Anaya, entendiendo que cuando los tres niveles de gobierno jalan para el mismo lado, los resultados pueden ser mucho mayores.
Porque también hay que decirlo, ningún alcalde hace solo una obra de esta magnitud.
Se necesita Gobierno Federal, Gobierno Estatal y Gobierno Municipal.
Y ahí está precisamente la diferencia.
Mientras otros gobiernos se la pasan peleándose por los reflectores, en Nuevo Laredo parecen haber entendido que es mejor repartir la foto y quedarse con las obras.
¡Y vaya que están llegando!
La consolidación de la ANAM no es cualquier cosa. Nuevo Laredo es la principal frontera comercial terrestre de México y el movimiento que genera diariamente tiene impacto directo en la economía nacional.
Por eso la modernización del Puente del Comercio Mundial, la construcción del nuevo Puente Internacional y el Corredor del Golfo no son simples obras de infraestructura.
Son apuestas por el futuro económico de la ciudad.
Y si a eso le sumamos vivienda, hospital y conectividad ferroviaria, el panorama cambia todavía más.
Carmen Lilia lo resume en una frase, cuando los tres órdenes de gobierno trabajan en equipo, los resultados llegan.
Y sí.
Así de sencillo.
La presidenta Sheinbaum pone la visión nacional.
Américo Villarreal gestiona y acompaña desde Tamaulipas.
Y Carmen Lilia hace lo propio desde el Municipio.
Tres niveles, una misma dirección.
Y mientras eso sucede, Nuevo Laredo se está convirtiendo en una especie de tablero principal de la nueva infraestructura mexicana… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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