A MI MANERA

Por Tello Montes

El “señor de las botas” parece haber olvidado las consignas que lo llevaron a la Presidencia. Vicente Fox, quien en el año 2000 prometía sacar de Los Pinos a las “tepocatas y víboras prietas”, ahora se reúne con el PRI para construir una alianza opositora rumbo a 2027.

La contradicción salta a la vista. El mismo político que convirtió al PRI en el enemigo a vencer hoy justifica su acercamiento con Alejandro Moreno bajo el argumento de que “ya no es el mismo partido”. Incluso reconoce que dentro del tricolor hay “Alitos”, pero asegura que no se trata de escoger al mejor, sino de construir una estrategia ganadora.

Fox ya no sabe con cuántas gordas llena. Primero encabezó la alternancia contra el PRI; después respaldó la alianza PAN-PRI y ahora pretende incorporar a organizaciones ciudadanas para frenar a Morena y arrebatarle la mayoría en el Congreso.

La oposición tiene derecho a organizarse y competir. Sin embargo, resulta difícil convocar a la ciudadanía cuando sus principales promotores cargan con contradicciones tan evidentes.

Fox cambió el discurso, los aliados y hasta la memoria política. Las “tepocatas y víboras prietas” de ayer parecen haberse convertido, por conveniencia electoral, en los socios indispensables de hoy.

EN OTRO TEMA….,La entrega de 160 viviendas en el fraccionamiento Las Arecas de Matamoros representa mucho más que un acto protocolario. Para las familias beneficiadas significa seguridad, patrimonio y la posibilidad de construir un futuro con mayor estabilidad. También constituye un primer paso dentro de una política que promete atender uno de los problemas sociales más persistentes de Tamaulipas: el rezago habitacional.
La meta de construir 83 mil 183 casas en la entidad es ambiciosa. De concretarse, permitiría reducir hasta en 60 por ciento la falta de vivienda adecuada y movilizar una inversión cercana a los 47 mil millones de pesos. Su impacto no se limitaría a quienes reciban una casa, pues la construcción también generaría empleos, fortalecería proveedores y estimularía la economía de los municipios.

Es positivo que la estrategia reúna los esfuerzos del Infonavit, la Comisión Nacional de Vivienda y el Fovissste. Los avances informados —43 mil viviendas contratadas y otras 500 próximas a formalizarse— muestran que el programa comienza a traducirse en acciones concretas. La posibilidad planteada por el gobernador Américo Villarreal Anaya de ampliar la meta estatal también resulta pertinente, siempre que esté respaldada por presupuesto, suelo disponible, servicios públicos y una planeación urbana responsable.

Sin embargo, construir miles de casas no garantiza por sí mismo el derecho a una vivienda digna. Las nuevas comunidades necesitan agua potable, drenaje, electricidad, transporte público, escuelas, centros de salud, seguridad y espacios de convivencia. Una vivienda alejada de los centros laborales o sin servicios suficientes puede terminar convirtiéndose en una carga económica para sus habitantes y, con el tiempo, quedar abandonada.

Por eso será indispensable vigilar la calidad de las construcciones, la ubicación de los desarrollos y la transparencia en la asignación de los inmuebles. También deberán informarse con claridad los precios, las condiciones de financiamiento, los plazos de entrega y los criterios empleados para seleccionar a las familias beneficiarias. Una política social adquiere legitimidad cuando sus resultados pueden comprobarse y cuando el acceso se produce sin favoritismos ni intermediarios.

Otro aspecto relevante es la reestructuración de 288 mil créditos que habían llegado a considerarse impagables. Recuperar la viabilidad de esas deudas y entregar certificados de libertad de gravamen ofrece tranquilidad jurídica y financiera a miles de trabajadores. No basta con facilitar la compra de nuevas viviendas: también es necesario impedir que quienes ya cuentan con una pierdan debido a esquemas crediticios desproporcionados.

La jornada realizada en Las Arecas permite observar resultados, pero también dimensionar el trabajo pendiente. La entrega inicial de 160 casas debe convertirse en el comienzo de un proceso sostenido y no en una acción aislada de alto impacto mediático.

El verdadero éxito del programa se medirá cuando las más de 83 mil viviendas anunciadas estén terminadas, habitadas y plenamente integradas a comunidades con servicios y oportunidades. Si los gobiernos federal, estatal y municipal mantienen la coordinación, cumplen los plazos y colocan las necesidades de las familias por encima de cualquier interés político, Tamaulipas tendrá la oportunidad de transformar la vivienda en una auténtica herramienta de justicia social.

POR OTRA PARTE…, El Premio Estatal de Innovación otorgado al doctor Edgardo Jonathan Suárez Domínguez representa un reconocimiento merecido a su trayectoria, pero también confirma la importancia de fortalecer la investigación científica en las universidades públicas.

Su trabajo en materiales sustentables, aprovechamiento de residuos industriales y optimización de procesos petroleros demuestra que la ciencia puede ofrecer soluciones concretas a los desafíos económicos, ambientales y energéticos de Tamaulipas y de México. Particularmente relevante es su contribución al desarrollo de tecnología nacional, pues reducir la dependencia de patentes extranjeras favorece la soberanía energética.

El galardón también enaltece a la Universidad Autónoma de Tamaulipas y evidencia el valor de formar investigadores capaces de multiplicar el conocimiento mediante la dirección de nuevas generaciones de especialistas.

Reconocer estos esfuerzos es necesario, pero también lo es brindar financiamiento y condiciones para que las investigaciones lleguen a la sociedad. El verdadero mérito de la innovación no está solamente en los premios o las publicaciones, sino en su capacidad para mejorar la vida de las personas y contribuir al desarrollo sostenible.

Y PARA CERRAR…, La autorización del puente vehicular en el Libramiento Emilio Portes Gil representa una noticia positiva para Matamoros. El gobernador Américo Villarreal Anaya confirmó que la obra está prevista para 2027, como resultado de las gestiones realizadas por el presidente municipal Alberto “Beto” Granados. Esta coordinación entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento será fundamental para mejorar la movilidad y fortalecer el desarrollo de la ciudad. Ahora, el reto será concretar una obra eficiente, transparente y acorde con las necesidades de los matamorenses.