Por José Gregorio Aguilar
Lunes 07 de Septiembre del 2026
El Movimiento Magisterial de Tamaulipas (MMT) expresó su inconformidad por el retraso en la emisión de la convocatoria para renovar la dirigencia de la Sección 30 del SNTE, cuyo periodo vence en diciembre de este año.
La maestra Reyna Campuzano Salinas señaló que existe descontento en la base magisterial ante la intención de prolongar el mandato del actual secretario general, Arnulfo Rodríguez Treviño, quien busca mantenerse en el cargo bajo el argumento de no empalmar los procesos sindicales con las elecciones constitucionales.
Campuzano recordó que las elecciones para alcaldes y diputados se realizarán en 2027, no en 2026, por lo que no existe justificación para retrasar la convocatoria. “No hay un solo pretexto para impedir que la base magisterial elija libremente a una nueva dirigencia”, enfatizó.
La docente cuestionó también las declaraciones del dirigente nacional del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, quien planteó que el Consejo Nacional decidirá si se realizan o no las elecciones seccionales en los estados donde ya se venció el periodo. “Si esas elecciones se hubieran realizado en tiempo y forma, no se empalmarían con nada. Una elección sindical nada tiene que ver con una contienda política”, subrayó.
Añadió que el Comité Nacional del SNTE ya opera en “tiempo extra”, pues su periodo concluyó en 2024, y aun así sigue tomando decisiones que no le corresponden. “Eso lo aprovechan varios secretarios seccionales para no entregar el cargo”, dijo.
En el terreno educativo, Campuzano advirtió que el nuevo ciclo escolar 2026-2027 inició con las mismas promesas incumplidas de reducir la carga administrativa para los maestros. “Año tras año nos llenamos de papeleo y evaluaciones extraordinarias que terminan en lo mismo: una evaluación estandarizada idéntica a la de hace 5, 10 o 20 años”, señaló.
Finalmente, destacó que el gran problema de la Nueva Escuela Mexicana es que el gobierno federal sigue sin encontrar mecanismos para medir verdaderos avances educativos. “Aun con todos estos obstáculos, los trabajadores de la educación darán su mayor esfuerzo, aunque sigue pendiente el reconocimiento con un salario profesional y una jubilación digna”, concluyó.