ANECDOTARIO.
POR JAVIER ROSALES ORTIZ.
Lo que hicieron no tiene nombre, pero como dice alguien de buena voz y
que es un personaje internacional: “Por una manzana podrida no se va a
cortar todo el árbol”.
Y tiene razón, porque es indebido perjudicar ese trabajo que está a la vista
de todos los tamaulipecos y hasta a nivel nacional, que ha colocado a la
Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas en una
buena categoría, por su calidad, mejoría y elegancia educativa.
Ya todos lo saben y va y vienen las consecuencias que a dejado para la UAT
que es dirigida por el rector Dámaso Anaya Alvarado, quien con firmeza
está tomando cartas en el asunto, ya que casi le costó la vida a un
estudiante fuereño de nuevo ingreso a esa facultad en Ciudad Victoria, que
fue víctima de las desaparecidas novatadas.
Y digo desaparecidas porque habían permanecido en el olvido, si se
menciona que hace más de 35 años algunos ciudadanos fueron testigos de
la exhibición que se hacía en céntricas calles de esta capital de estudiantes
semidesnudos que eran agredidos físicamente, tan solo por ser novatos.
Hay además una anécdota que hasta ahora se empezó a contar, cuando
unos recién ingresados fueron advertidos que tenían que vivir lo que se
siente ser un novato, por lo que el día que los malosos seleccionaron “los
nuevos” se prepararon, porque sabían que iban a ser agredidos.
Se armaron con excremento, huevos podridos y hasta con armas
punzocortantes y en el momento se defendieron y echaron a correr a los
agresores todos apestosos y fue así como fue desapareciendo esa nociva
práctica.
Todo eso paso al olvido, pero ahora el nombre de esa facultad y el prestigio
de la UAT, fue manchado, porque los bandoleros, malhechores, bribones o
hijos de papi se pasaron de la raya con el ataque al estudiante potosino
Angel Tadeo, quien fue atraído por la buena fama que rodea a la máxima
casa de estudios desde hace muchos años.
En el periodismo se dice que una nota en contra es más perjudicial que las
bondades de mil a favor, por eso el rector condeno este penoso suceso y
advirtió que no va a ver tolerancia durante las investigaciones que se
realizan acerca de este asunto, sobre el cual se esperan resultados.
Angel Tadeo fue dado de baja en la UAT porque él y sus familiares así lo
decidieron, mientras que los “chicos mimosos” ya están en la mira.
Tamaulipas lo tiene todo en materia de veterinaria, pero hechos como este
afectan a toda una reputación.
Cuenta la UAT con nueva he impresionante infraestructura en todos los
sentidos, por ello no se vale que acciones tan reprobables lastimen a una
institución educativa y a quienes con decoro la conducen por el buen
camino.
Como estudiante que fui en la UNAM nunca me enfrente a un hecho similar
no obstante de que soy de provincia, por el contrario los defeños me
abrieron los brazos para que me sume a una gran familia estudiantil.
Aquí, eso obliga a reflexionar a los padres de familia porque la educación
viene desde su seno y que hay que corregir a tiempo, antes de que las cosas
pasen a mayores.
Padres de familia, Ustedes, deciden.
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