Reflector/Gilda R. Terán.
El trasplante de órganos y tejidos ha demostrado con el tiempo ser muy efectivo, para
salvar o mejorar la vida de muchos pacientes que han estado en lista de espera, aunque la
donación de órganos es voluntaria y desinteresada, la escasez de donantes aumenta.
Es por ello, que se maneja la cultura de la donación de órganos para dar esperanza de vida,
a tantas personas que viven en incertidumbre por sus quebrantos de salud, y esperan con fe,
y paciencia noticias alentadoras para alargar su existencia.
Sin embargo, es relevante que las personas hablen en vida con sus familiares sobre su deseo
de donar; ya que cuando un paciente fallece, es un momento muy sensible para abordar a la
familia, y es entendible que durante este proceso conversar sobre donación sea un tema
difícil y doloroso.
La donación de órganos y tejidos es un tema que se debe hablar en vida y dejarlo claro, son
muchas las personas que están en una lista de espera llenos de esperanza para poder
continuar con sus vidas; la donación es la forma más valiosa y desinteresada para ayudar a
los demás.
En este sentido, el Gobierno del Estado, a través de La secretaria de Salud, fomenta la
cultura de donación de órganos y tejidos, esto con el fin de hacer conciencia que podemos
regalar vida a quien los necesite, por lo que se promueve estas tareas de oportunidad de
sobrevivencia.
Y, en Septiembre mes de la donación e órganos y tejidos, el Dr. Ricardo Guerrero Morales,
Secretario de Salud, ofrece paneles de información para que la ciudadana conozca más
sobre la donación de órganos.
Y por lo tanto da a conocer que órganos se pueden trasplantar siendo el corazón, hígado,
intestinos, páncreas pulmón y riñón, y en el concepto de tejidos: serian corneas, hueso,
pelo, piel, sangre y válvulas cardiacas, y en el renglón de células seria la medula ósea.
Un solo donador puede beneficiar hasta a 60 personas o más cuando se incluyen tanto los
órganos vitales como la donación integral de diversos tejidos.
En fin, es importante, en vida tomar decisiones de donar órganos, para dar esperanza de
vida a muchas personas, que viven cada día, esperando un rayo de luz para enfrentar sus
quebrantamientos de salud.
ARBOL QUE CRECE TORCIDO,……….
Cuantas veces hemos escuchado, que “árbol que crece torcido, nunca sus ramas endereza”
y créame que en ocasiones lo aplicamos a nuestras vidas, y es que es tan fácil “endilgarse”
expresiones como estas “yo soy así, y no tiene remedio” ó “acéptame como soy, pues no
pienso cambiar”,etc. etc.
Pero, ¿Cree usted realmente que el árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza?, o
¿Será que si somos de una manera, no tiene arreglo, cambio ni mejoría?, pero todo depende
en quién se apoye para “enderezar sus ramas”.
De lo que estoy segura, es que si lo intentamos hacer con nuestras propias fuerzas, será un
fracaso y ciertamente el árbol de nuestra vida se quedará torcido, ahora bien, si un día
decidimos conectarnos en una relación con Dios, entonces no tenemos razón para decir “yo
soy así, no tiene remedio, no voy a cambiar nunca”, etc.
Debemos considerar, que estas luchas con las torceduras de nuestros troncos, por decirlo de
alguna manera, son tan antiguas como la propia humanidad, es decir nuestra condición
humana imperfecta, casi siempre quiere prevalecer.
Y se presentan en dos batallas del bien contra el mal, y depende de usted a cuál de estas
peleas decida seguir, es tan fácil, como querer escoger el camino de la felicidad, solo es
cuestión de decisión y esfuerzo en su vida emocional.
Le comento que en lo espiritual, la palabra de Dios nos refleja fielmente estas luchas de lo
bueno y lo malo, y la tendencia en ocasiones deliberada de torcer los caminos y no querer
enderezar actitudes.
Ciertamente serán constantes los altibajos en estas batallas, pero de algo estoy segura, es
que Dios es especialista en enderezar cosas torcidas, en tomar lo que sale mal y volverlo a
hacer, como sucede con el barro y el alfarero.
Esto sucederá, cuando decidamos realmente que el timonel en nuestra vida, la lleve
Jesucristo, que es fuente de vida eterna, y llega para transformar nuestro interior, y nos da
una paz que sobrepasa todo entendimiento humano.
Por lo tanto, no deberíamos pensar que nos quedaremos torcidos, que no tenemos remedio y
que los demás tienen que aceptarnos así, esta afirmación es cómoda para el hombre que no
quiere cambiar, aun teniendo la verdad en sus manos de su negatividad.
De lo que estoy segura, es que cuando muchas veces tenemos deseos de claudicar porque
otra vez nos equivocamos, porque otra vez hicimos lo que en muchas otras oportunidades
dijimos que no haríamos más, tenemos que recordar que somos barro y que Dios es nuestro
alfarero.
Vea usted, esto funciona así, cuando él ve que la vasija está agrietada, amasa el barro y otra
vez la vuelve a formar, y va delante de nosotros enderezando lo torcido, no solo en los
senderos sino también en nuestros corazones, si lo dejamos.
Dios sabe que somos frágiles, nacemos y en nuestro ADN ya vienen torceduras y otras se
forman en el camino, así como el barro, a veces tenemos rajaduras, nos rompemos, nos
derretimos ante el calor del fuego de la vida, y creemos que todo acabó.
Pero nunca dudemos de la fidelidad de nuestro salvador, porque es el alfarero, el que
endereza lo torcido, que rompe para volver a hacer, así que tenemos que apropiarnos de esta
verdad y reformular el refrán: “Árbol que crece torcido, solo Dios endereza”.
Hasta la próxima, Dios mediante.
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