CONFIDENCIAL
ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.
Si todo marcha conforme a lo planeado, durante el 2027 la segunda línea del acueducto “Guadalupe Victoria” estará operando y con ello comenzará a cumplirse uno de los más viejos anhelos de los victorenses.
Será, sin duda, una obra fundamental para reducir la pesadilla del desabasto que cada verano padecen miles de familias. Pero conviene dejarlo claro desde ahora: el acueducto, por sí solo, no resolverá el problema.
Lo que hará la segunda línea será aumentar considerablemente el volumen de agua que podrá traerse desde la presa “Vicente Guerrero”. Eso permitirá disponer de más líquido y darle mayor estabilidad al suministro.
Sin embargo, el problema es que una parte importante del agua se pierde antes de llegar a nuestros hogares. La vieja y deteriorada red de distribución se ha convertido, desde hace años, en otro de los grandes dolores de cabeza.
El propio Gobierno estatal y la Comisión Nacional del Agua han reconocido que alrededor del 40 por ciento del líquido se pierde principalmente por fugas. Estamos hablando de una cantidad demasiado grande como para seguirla considerando un asunto menor.
Por eso sería conveniente que, paralelamente a la construcción del acueducto, se diseñe y anuncie un programa de largo alcance para rehabilitar y, donde sea necesario, sustituir la deteriorada red de distribución.
No tendría que hacerse de un día para otro. Nadie supone que se pueden abrir calles y cambiar kilómetros de tubería de la noche a la mañana. Pero sí debería existir una ruta clara, con etapas, metas y presupuesto.
La presa “Vicente Guerrero” mantiene actualmente un nivel que permite respirar con tranquilidad. Sin embargo, la experiencia reciente nos ha enseñado que en materia de agua nunca hay espacio para confiarse demasiado.
Hoy puede haber suficiente líquido en la presa, pero sería un contrasentido invertir miles de millones de pesos para traer más agua a Victoria y permitir que una parte considerable termine escapándose por debajo de nuestras calles.
La segunda línea del acueducto representa una oportunidad extraordinaria para resolver de fondo un problema histórico. Precisamente por eso vale la pena aprovechar el momento y acompañar la gran obra con inversiones menos vistosas, pero igualmente necesarias.
Todavía hay tiempo para hacerlo. El Gobierno estatal, la Conagua, el Ayuntamiento y la Comapa, pueden construir un programa integral que permita que, cuando el nuevo acueducto comience a trabajar, también tengamos una red cada vez más eficiente.
Porque el reto no debe ser solamente traer más agua a Victoria. El verdadero reto es lograr que esa agua llegue a las casas.
Ojalá lo entiendan y, sobre todo, que comiencen desde ahora.
EL RESTO
“LAS TABLAS LAS TENEMOS”: CARMEN LILIA.-La alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, estuvo el pasado sábado en Ciudad Victoria, para participar en la cabalgata de la unidad.
En su encuentro con los periodistas, el tema de su aspiración por la gubernatura fue pregunta obligada.
La edil fronteriza fue clara: “Las tablas las tenemos”, dijo tras aclarar que por el momento está concentrada totalmente en su tarea como alcaldesa del municipio fronterizo más importante del país.
Lo cierto es que Carmen Lilia está, y estará, sin duda, en la terna por la gubernatura. Su mejor carta de presentación son los resultados en los casi cinco años que lleva gobernando a Nuevo Laredo.
Por lo pronto, este 3 de septiembre se alista a rendir su informe anual de labores y ahí veremos, seguramente, señales más claras sobre su futuro político.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.
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