La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
La volvieron a hacer, los estudiantes y catedráticos del Tecnológico de Madero, Tamaulipas: repitieron en el diseño y la construcción de la compacta camioneta de carga Olinia. Esa participación, aparte que les valió el reconocimiento de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sitúa a la institución dentro de las mejores del país, por sus estándares de calidad educativa.
El equipo de jóvenes fue encabezado por los doctores, Brenda Reyes, Pedro Vite y Ruben Salas. Todos coordinados por el director del plantel, Dionisio Cruz Guerrero.
Hace uno días estuvieron presentando el nuevo vehículo en la mañanera de la presidenta, Sheinbaum.
Ante el impacto de la presencia tamaulipeca en el mencionado evento, el gobernador, Américo Villarreal Anaya, entregó esta semana un reconocimiento al equipo formado por investigadores y alumnos, por su trascendente labor en el proyecto presidencial.
Ese logro de la comunidad del Tecnológico de Madero, lo instala como una de las mejores escuelas tamaulipecas de educación superior en cuanto a calidad educativa. En sus más de 75 años de existencia, la institución ha educado a la juventud de todas las regiones de Tamaulipas y estados vecinos, como Veracruz, Nuevo León, San Luis, Querétaro y otros más.
A nivel nacional, el Tecnológico de Madero, está ahora entre los primeros tres de la lista nacional de más de medio centenar en el país.
Indicadores como posgrado del personal docente, presencia en el Sistema Nacional de Investigadores, preseas regionales y nacionales de reconocimiento, la convierten en un plantel de los más sobresalientes en ciencia aplicada.
Ningún reconocimiento es a destiempo.
La pujante actividad de la comunidad escolar, desde hace décadas están posicionados por su constante labor innovadora y su actividad constante en proyectos productivos de alta tecnología de la zona. Es decir, cumple a cabalidad con los objetivos sociales de la educación superior: docencia, investigación y extensión.
Algo que olvidan muchas escuelas universitarias.
Sin duda: hay que felicitar a la comunidad del Tecnológico de Madero.
Pero sin escatimar la presencia de su director Dionisio Cruz Guerrero. Ya demostró en el pasado -en la Universidad Tecnológica de Altamira-, hace unos años que fungió como rector, que su capacidad gestora es encomiable. Esta escuela, la hizo crecer deportiva y académicamente vinculándose a instituciones escolares, nacionales y extranjeras.
Eso permitió a los estudiantes, realizar estadías en escuelas de Canadá y EUA, abonando con ese programa en el alza de la calidad educativa de la juventud tamaulipeca.
Como se ve, Dionisio sigue aplicando el mismo modelo educativo.
Ahora con una planta docente, en la cual buena parte son doctores y una base estudiantil receptiva y adaptable a los cambios, no pueden sorprendernos los resultados.
Ante un escenario plagado de notas lamentablemente tristes, esta noticia resulta en verdad oxigenantemente plácida.