La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Por fin entendió Rubén Rocha Moya, que sólo hay un poder de los poderes en México y lo demás son puras especulaciones tanto de la derecha, como de los opositores extranjeros de la IV T y su Segundo Piso.
¿Quién o quiénes estuvieron en el regreso del gobernador con licencia?
AMLO, no.
Por una sencilla razón: fracturaría el bloque Sheinbaum-López Obrador, tan necesario en estos momentos de abierta injerencia de los EUA y los convulsos escenarios sociopolíticos globales que amagan con arrastrarnos. Con Argentina y Venezuela, tenemos suficiente, para no abrir viabilidad a la tentación de lamerse las heridas del presidente Trump, en territorio latinoamericano, de los zarpazos que le están propinando en el medio oriente.
¿Andy y Adán Augusto López?
Esa posibilidad es más factible.
El dinámico Andy, siempre dispuesto a jugar vencidas con la presidenta, y sacar raja política de la agresión de los norteamericanos contra la clase política de MORENA, en la cual se encuentra él, pareciera que quiso meter en el morral a Rocha Moya de los hostigados por la justicia gringa.
Adán Agusto, también proclive a cuestionar la pericia de la presidenta Claudia, probablemente pretendió estirar la cuerda y lanzarle un gambito más: Rocha Moya.
Esta pareja tabasqueña, no es la primera vez, ni será la última, que subestiman a Sheinbaum. Protegieron y siguen protegiendo a los machucones del guachicol; y vendieron candidaturas a personajes impresentables que ahora lastran a MORENA por todas partes del país.
No son los duros de MORENA, como afirman, los analistas frívolos de la derecha; ni AMLO que aspira a controlar a la presidenta, tal y como afirman los comentaristas superficiales.
Es el viejo lastre de MORENA -el PRI y el PAN, que oportunistamente se sumaron a la IV T-, que AMLO se vio en la necesidad de incorporar para desplazar al viejo régimen. Sí: esos segmentos de la pasada estructura neoliberal que aún subsiste con el ropaje de progresista.
Rocha Moya, Augusto López y Andy, no pasan la prueba de la IV T y menos de su Segundo Piso. No se esperaban que Sheinbaum, anunciara la hora de las definiciones con el fallido retorno de Rocha Moya y sus padrinos y azuzadores.
La mayoría -son oportunistas no tontos-, se formaron al lado de la presidenta.
El mismo hecho, deslegitima cualquier acto para seguir pidiendo pruebas a EUA para la extradición del ahora -¡otra vez!- gobernador con licencia indefinida para el cargo.
Deja en completo estado de indefensión a Rocha Moya.
La oposición no debe estar tan feliz: uno de los suyos -Francisco García Cabeza de Vaca- está en la lista de extraditables.
El reynosense como siempre, hace política desde Texas.
Las carreras políticas de Cabeza de Vaca y Rocha Moya, son semejantes; muy parecidas.