La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

La autoridad electoral, sentenció la conducta del líder estatal del Partido Verde en Tamaulipas, Manuel Muñoz Cano, contra la diputada de MORENA, Katalyna Méndez como violencia de género. La decisión puso contra las cuerdas al dirigente verde, de tal manera que se vio obligado a externar públicamente sus disculpas asumiendo la responsabilidad en un caso que se hizo viral hace meses.
Muñoz Cano, confiaba que los alegatos de sus abogados le ayudaran a revertir las acusaciones de la legisladora.
No pudieron.
Las instancias superiores de justicia electoral avalaron el dictamen del Instituto Estatal Electoral de Tamaulipas y remacharon el asunto.
Aún y cuando la ley de la materia no inhabilita al sujeto por su comportamiento, si le complica su participación como candidato: lo descalifica moralmente por considerarse una actitud machista y misógina.
Esas dos cualidades, marcan a cualquier político. Recordemos al senador, Manuel Cavazos Lerma, que obstruyó su labor política con comentarios antifeministas como senador de la república.
Tan feliz que andaba, presumiendo que el PV presentaba un crecimiento fenomenal en tierras tamaulipecas; a su juicio, ese despliegue lo hacía parecer como una fuerza electoral emergente superior al MC y emparejándose con el panismo.
Ya andaba ofreciendo candidaturas.
En ciudad Victoria, ya había enrolado al iluso Hugo Reséndez; en Madero al ex panista, Andrés Zorrilla y en Reynosa a quien le llegue al precio de la candidatura.
En redes sociales, aparecieron las disculpas de Manuelito. Presume que su infracción y sus efectos ya fue superada.
Quizá.
Lo malo del hecho, es que pasa a formar el catálogo de maltratadores de mujeres que cada 8 de marzo, exhiben como castigo moral en la tradicional movilización feminista en ciudad Victoria.
En un político, este tipo de historial no sólo lo pone en el ojo público; también, le mancha su trayectoria como hombre de autoridad y liderazgo.
Un dirigente en esas condiciones, no le sirve -en el sentido funcional- a sus coaligados MORENA y PT. No se puede hablar de colapso verde; sí: pérdida de potencia -aún no se puede cuantificar- en el 2027.
A eso, debemos adicionar al adverso escenario en el que se mueve Manuelito, el repliegue del exgobernador, Eugenio Hernández Flores, que de repente decidió atender sus prósperas inversiones en Victoria y otros lugares. Recibió tan buen trato, de la administración estatal, que sus hospitales, fraccionamientos y plazas comerciales, que se retiró de la política.
Muñoz Cano, así no les sirve ni a sus socios de Reynosa; su mala vibra, impacta sustancialmente a ellos.