Por Agustín Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- La Contraloría Municipal de Altamira, encabezada por la
contadora pública Teresa del Carmen Torres Amador, presentó los resultados de su pre-
informe anual 2026 con un balance centrado en fiscalización, control patrimonial, prevención
de riesgos y rendición de cuentas. El reporte correspondiente al periodo de octubre de 2025
a julio de 2026 colocó como uno de sus principales resultados la conclusión de una
auditoría federal sin irregularidades detectadas.
Torres Amador sostuvo que la función de la Contraloría no consiste únicamente en
sancionar, sino en prevenir errores antes de que ocurran. “Prevenir no solo es sancionar, es
vigilar antes de que se cometa el error”, afirmó durante su intervención, al explicar los cuatro
pilares de su gestión: prevención, cuidado del patrimonio, vigilancia de la legalidad y
rendición de cuentas.
Uno de los rubros con mayor avance fue la regularización del patrimonio inmobiliario. El
Ayuntamiento registra 525 bienes inmuebles; de ellos, 165 ya fueron escriturados, 264
permanecen en proceso y 96 están en trámite de regularización. La contralora explicó que,
al inicio de la administración, no existía un archivo completo de los predios municipales, por
lo que fue necesario realizar un censo “colonia por colonia, sector por sector”.
Ese proceso, añadió, llevó incluso a enfrentar litigios por terrenos que estaban ocupados o
que posteriormente fueron reclamados por particulares. El objetivo fue recuperar los
espacios y proporcionarles certeza jurídica, particularmente aquellos destinados a áreas
verdes y deportivas.
En materia de bienes muebles, la Contraloría mantiene bajo control 7 mil 970 activos
municipales. Durante el periodo reportado registró 542 altas, 290 bajas, 38 reasignaciones y
160 levantamientos físicos. También efectuó 28 arqueos de caja, destinados a verificar que
los recursos ingresados a las arcas municipales correspondieran con los registros y
documentación.
Otro indicador sobresaliente fue el control del parque vehicular, integrado por 298 unidades,
todas identificadas, emplacadas para 2026 y aseguradas con cobertura amplia. La
administración reportó además un bajo índice de siniestralidad, resultado que la Contraloría
vinculó con medidas preventivas y capacitación de los servidores públicos.
En declaraciones patrimoniales, el municipio registró 2 mil 610 declaraciones de un universo
de 3 mil 381 servidores públicos, equivalente a un 77.2% de cumplimiento mediante el
sistema digital S1. La transición al esquema electrónico fue presentada como un avance
frente al procedimiento manual utilizado anteriormente.
El resultado de mayor peso técnico correspondió a la Auditoría ASF 1883, relacionada con
la cuenta pública 2024 y recursos federalizados. El procedimiento comenzó en octubre de
2025 y concluyó en enero de 2026. La Auditoría Superior de la Federación determinó cuatro
resultados y, de acuerdo con el informe presentado, en ninguno se detectaron
irregularidades.
Torres Amador también informó que la Contraloría atendió aproximadamente 140
requerimientos de autoridades federales, estatales y municipales, además de 20 quejas
ciudadanas, todas resueltas conforme a derecho. Asimismo, se dio seguimiento a 20
expedientes de presunta responsabilidad administrativa, bajo los procedimientos
establecidos por la legislación aplicable.
El presidente municipal Armando Martínez Manríquez precisó que los resultados de la
Contraloría constituyen un mecanismo para medir el desempeño de toda la administración.
Durante su intervención aseguró que las cuentas públicas de 2021, 2022, 2023 y 2024
cuentan con aprobación, mientras que la revisión correspondiente a 2025 presenta, según
lo expuesto, una valoración positiva.
“Lo que cuentan son los resultados y son los hechos”, afirmó el alcalde al defender el
desempeño financiero y administrativo del Ayuntamiento.
El ejercicio formó parte de los pre-informes anuales previos al segundo informe de gobierno
municipal, programado para el 21 de septiembre en el Complejo Integral Multidisciplinario
Altamira.