CONFIDENCIAL

ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.


Algo grave está sucediendo con la Comisión Federal de Electricidad, (CFE), porque los apagones son cada vez más frecuentes y prolongados mientras las explicaciones escasean y el malestar ciudadano sigue creciendo.

En Ciudad Victoria abundan los ejemplos: Hay colonias que duran horas sin energía, transformadores que revientan, reportes sin respuesta y familias desesperadas.

Este domingo les tocó a vecinos del Fovissste. Más de nueve horas permanecieron sin electricidad, justo cuando el termómetro arañaba los 40 grados. Las casas se convirtieron en un infierno.

Imagine usted semejante situación: sin aire acondicionado, sin ventiladores, cuidando los alimentos del refrigerador y esperando una solución. Con niños, enfermos o adultos mayores en casa, la desesperación resulta inevitable.

Por eso comienzan a repetirse también las protestas. Hay usuarios que bloquean calles y carreteras para exigir atención. No está bien afectar terceros, pero tampoco está bien que solamente así sean escuchados.

Y ahí comienza la verdadera preocupación. Cuando los apagones se multiplican, los transformadores revientan y restablecer el servicio tarda horas, resulta difícil seguir creyendo que estamos simplemente frente a fallas ocasionales.

El problema, según trabajadores de la propia CFE, es más profundo. Consultados por esta columna nos dicen que el origen está en la reducción presupuestal a que ha estado sometida la paraestatal durante al menos los últimos ocho años, lo que no solo impidió la modernización de la infraestructura sino que frenó su crecimiento.

En otras palabras, la CFE no ha crecido al msmo ritmo que la demanda de energía eléctrica.

Y la realidad parece darles la razón. Victoria tiene más viviendas, fraccionamientos, comercios y aparatos de aire acondicionado, pero buena parte de la red sigue soportando cargas muy superiores a las de años atrás.

Ahí comienza a entenderse por qué revientan transformadores. Algunos, aseguran, trabajan prácticamente al límite y cuando el calor dispara el consumo terminan cediendo, dejando durante horas a colonias enteras sin electricidad.

Por eso culpar solamente a las altas temperaturas resulta demasiado cómodo. El calor aumenta la demanda, ciertamente, pero también es previsible. Lo preocupante es que la infraestructura eléctrica no esté preparada para soportarla.

La CFE sostiene que existen inversiones importantes para fortalecer el sistema eléctrico. Puede ser. Pero entre las cifras oficiales y el discurso existe una realidad imposible de esconder: los apagones continúan multiplicándose.

Y no es la única señal. Desde hace alrededor de cinco meses escasean medidores de 220 volts y decenas de victorenses, aun con contratos realizados, siguen esperando que la CFE pueda conectarlos.

El cuadro preocupa: una red que batalla para atender a quienes ya tienen servicio y una empresa con dificultades para conectar nuevos usuarios. Por eso urge que la CFE explique qué está pasando. Por lo pronto se encuentra bajo sospecha.

EL RESTO.

OPORTUNISTAS.- El diputado morenista Claudio de Leija lanzó una acusación que seguramente incomodará a más de uno. Denuncia que hay “oportunistas” que ya están arribando a Morena en busca de candidaturas para el 2027, atraídos por el poder y no precisamente por convicción.

Y si desde ahora comienzan a llegar los oportunistas, imaginemos lo que ocurrirá cuando se acerque el reparto de candidaturas. Se anticipa una verdadera “pelea de perros” por quedarse con un lugar en la boleta.

El mayor conflicto estará en Reynosa, Victoria, Madero y Altamira. Ya verá usted que así es.

ASÍ ANDAN LAS COSAS.

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