Alberto Serna

Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La modernización de la infraestructura hidráulica permitirá mejorar la distribución de agua potable y reducir las pérdidas por fugas en las redes, como parte de las obras que impulsa el Gobierno de Tamaulipas, informó el secretario de Obras Públicas, Pedro Cepeda Anaya.

El funcionario explicó que el sistema contempla una capacidad suficiente para atender la demanda de agua de la capital y destacó que, una vez concluida la infraestructura, las pérdidas por las condiciones de las tuberías serían considerablemente menores.

“Más que la pérdida por tuberías, que es un mínimo, estábamos hablando de 3 por ciento”, señaló Cepeda Anaya al referirse a la eficiencia que se espera alcanzar con el proyecto.

El secretario reconoció que el incremento en la presión del agua podría generar nuevos retos para algunas zonas de la ciudad, particularmente aquellas que cuentan con redes antiguas y que actualmente reciben un suministro limitado.

“Vamos a salir nuevas fugas. Hay colonias que tienen red de hace muchos años y casi no les llega el agua. Y ahora que empieza a llegar con presión, seguramente”, explicó.

Ante este escenario, indicó que la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) deberá atender las posibles afectaciones que se presenten en las redes, mientras que el Gobierno del Estado continuará participando en las obras de infraestructura que le corresponden.

Cepeda Anaya destacó que el fortalecimiento de la infraestructura hidráulica forma parte de una estrategia de inversión estatal que contempla obras en diferentes municipios de Tamaulipas. Recordó que durante el año anterior se destinaron poco más de mil millones de pesos a infraestructura hidráulica en todo el estado.

Para este ejercicio, añadió, el monto de inversión se mantiene en niveles similares, con alrededor de 800 millones de pesos en obras que ya se encuentran en proceso de licitación.

El secretario subrayó que la atención de las redes de distribución dentro de las ciudades también corresponde a los municipios, por lo que se requiere una coordinación permanente para garantizar que la infraestructura pueda responder a las nuevas condiciones de suministro.