COLUMNA.
Crónicas del Descaro:
Por José Gregorio Aguilar
Mientras la SEP reconoce la existencia de cinco academias militarizadas en Tamaulipas y ordena al secretario estatal Miguel Ángel Valdez que las revise, éste permanece mudo. El silencio sepulcral de la máxima autoridad educativa del estado se ha vuelto insoportable, un mutismo que indigna y que la sociedad ya no perdona.
Han pasado casi dos semanas desde la tragedia en la que Dafne, una niña de 13 años, fue sometida a abusos y torturas hasta morir. Y aun así, la Secretaría de Educación de Tamaulipas no ha emitido ni un comunicado, ni una línea, ni siquiera una frase que intente explicar su omisión.
Todo mundo ha opinado, incluso quienes buscan colgarse de la desgracia, mientras la noticia alcanza resonancia nacional e internacional en podcasts, programas y documentales de YouTube. Aquí, en cambio, las autoridades parecen de vacaciones, ajenas a las preguntas que claman respuesta.
La comparación es inevitable: en Puebla, el gobierno estatal ya clausuró una academia militarizada. En Tamaulipas, en cambio, la inacción es la norma. El mutismo oficial es complicidad disfrazada de indiferencia.
Los permisos pueden ser herencia de administraciones anteriores, pero la omisión es presente. La SET tenía la obligación de supervisar y no lo hizo.
Testimonios señalan que ya se habían presentado quejas por disciplina extrema en la Academia Doenitz. Fueron ignoradas.
La supervisión estatal brilló por su ausencia. La tragedia de Dafne no fue un accidente, fue el resultado de un sistema que nadie quiso revisar.
El descaro es que mientras Mario Delgado se contradice en la mañanera, Miguel Ángel Valdez parece dormido, quizá de vacaciones de verano, ajeno a la crisis.
La ironía es cruel: en Tamaulipas la educación militarizada no solo existe, sino que se multiplica en cinco academias más. El silencio de la SET es complicidad.
Ya Mario Delgado había salido a decir que la educación militarizada está prohibida en México, que no hay permisos en nivel básico. Sin embargo, en Tamaulipas operan con aval estatal. Contradicción institucional en su máxima expresión.
En México la prevención es tan eficaz que funciona después de la tragedia. Primero muere Dafne, luego aparecen los funcionarios