La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

La mega refinería clandestina de hidrocarburos en Reynosa, Tamaulipas, México, asegurada por las autoridades federales, en un terreno rural de ese municipio, dejó más interrogantes que respuestas. La monumental obra, llevó años para su construcción; se requirieron técnicos mexicanos o extranjeros de alto perfil profesional y materiales de alta tecnología para echarla a funcionar; es decir: no es complicado inferir que se invirtieron, hasta hoy incuantificables, capitales en ello.
Se colige, que se erigió en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador.
No es por intrigar, pero los hombres fuertes de la administración de AMLO fueron Alejandro Gertz Manero (FGR), Adán Augusto López (Segob) y los secretarios de la Defensa y la Marina.
Nadie invierte más de 300 millones de dólares -se especula que eso costó- sin garantía de recuperar el capital.
Las implicaciones de ese espinoso asunto, necesariamente pasan por la conducta de esos personajes de la IV T.
Es donde inician las incógnitas.
¿Son los gringos tan chichos para vigilar instalaciones terroristas y del CO en México, que les pasó inadvertida esa instalación que a todas luces financia desmesuradamente a grupos delictivos?
¿Qué contratistas levantaron esa inmensa y moderna instalación?
¿Quién, o quiénes, son los propietarios o renteros de ese predio?
¿Cuántas compañías transportistas operaban en el movimiento de los productos de la enigmática refinería?
¿Por qué no hubo ningún detenido?
(Es evidente que la podredumbre llega hasta altos niveles de la IV T y su Segunda Transformación; sólo así, se explica que a los presuntos responsables se les haya dado el pitazo de la incursión de las fuerzas de Harfuch).
¿Por qué hasta hoy, en Tamaulipas no se ha aplicado la ley de extensión de dominio contra ninguna banda de saqueadores de la nación?
¿Quién, o quiénes, son los socios reynosenses y texanos de ese negro negocio transnacional?
¿Por qué no se incorpora -fast track- esa factoría al activo de PEMEX para sumarla a la tan necesaria planta productiva de PEMEX?
¿Por qué no se han ubicado a los capaces técnicos que armaron ese centro de refinación de petróleo?
Existe mucha secrecía en todas las indagaciones; por lo mismo: se sospecha de complicidad y encubrimiento oficiales.
Mucho tienen que aclarar el ex secretario de gobernación, Adán Augusto López -y sus socios en Tamaulipas-, el ex fiscal general de la república, Alejandro Gertz Manero y otros, en este perverso fenómeno de corrupción y delincuencia gubernamentales.
¿Si llegó la barredora de Adán Augusto a Tamaulipas, por qué no aterriza plenamente la barredora de Harfuch?