En Voz Alta
Gastón Monge
- La Anam, el proyecto más viable del gobierno federal
- La buena gestión de gobierno de Carmen Lilia
- La dinámica el comercio internacional influye en la percepción
- La mala nota: Comapa y Obras Públicas
Nuevo Laredo sigue siendo noticia a nivel estatal y nacional, y pese que se trata de un municipio
con escaso o casi nulo interés turístico por carecer de atractivos que motiven el arribo de
visitantes, el Inegi dio a conocer los resultados de su encuesta en materia de seguridad, la que
ubica a esta ciudad como la segunda en el país con mejor percepción en ese rubro, y la primera en
Tamaulipas en el mismo rango.
Fue a través de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (Ensu), como este organismo
coloca a la ciudad entre las más seguras del país, lo que sin duda deberá motivar las inversiones de
capitales tanto nacionales como extranjeros.
El dato es bueno, y más si se toma en cuenta que la ciudad cuenta con uno de los proyectos
presidenciales más ambiciosos a nivel nacional que en el curso de dos o tres años detonará las
inversiones, el crecimiento económico y un mayor desarrollo urbano que por obligación tienen
que hacer realidad los gobernantes actuales y los que vengan en el futuro.
Se trata de la Agencia Nacional de Aduanas de México (Anam), un ente gubernamental de 4 mil
millones de pesos que dada su ubicación estratégica, tal vez sea el único proyecto viable de
resultar un éxito, por encima de la fallida refinería Dos Bocas, del muy costoso Tren Maya y del
vituperado aeropuerto Felipe Ángeles
Y cómo no si Nuevo Laredo es el municipio con mayor presupuesto e inversión pública por
habitante en el país, gracias en parte a los ingresos generados por el comercio internacional y por
la captación de impuestos a través de la aduana más importante del país.
Pero la buena percepción en materia de seguridad no se debe solo a una gestión de gobierno
aceptable ejercida por la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas, ni a la enorme inversión en obra
pública que este año abarca mil 332 millones de pesos o el 27.3 por ciento del presupuesto total,
algo así como dos mil millones de pesos más que durante la administración del panista Enrique
Rivas Cuellar, quien ejerció en su último año de gobierno dos mil 897 millones de pesos.
Se debe también a la liquidación de la deuda pública adquirida por administraciones anteriores,
motivada por créditos que fueron contratados en el año 2008 por cerca de 580 millones de pesos,
deuda que esta administración saldará este año.
Que en Nuevo Laredo se tenga una buena percepción de seguridad es bueno también porque
refleja la coordinación que existe entre las fuerzas de seguridad pública federales, estatales, y el
gobierno de Américo Villarreal, ya que no se cuenta con policía municipal, lo que denota
tranquilidad y confianza entre los ciudadanos.
Esta dinámica comercial de la ciudad implica una mayor estabilidad económica y genera mayores
posibilidades de inversión, y aunque la tasa de incidencia delictiva es baja con solo el 22.5 de
delitos por cada 100 mil habitantes, la FGJ de Tamaulipas revela que los robos, los asaltos, el
vandalismo, la venta y consumo de drogas así como la violencia familiar se mantienen estables.
La encuesta del Inegi revela que Nuevo Laredo cuenta con uno de los gobiernos con mayor
efectividad en cuanto al manejo de las finanzas públicas y la solución de problemas urbanos y
sociales entre las ciudades de igual tamaño ubicadas en la categoría de ciudades medianas.
Sin embargo, dada su importancia estratégica por su colindancia con Estados Unidos y por ser la
aduana más importante del país, Nuevo Laredo es uno de los puntos más importantes para el
tráfico de armas, delito que combate la Fiscalía General de la República (FGR), además del posible
tráfico de mercancías provenientes de Estados Unidos y de un posible contrabando de
combustibles o huachicol fiscal que pueden ingresar por esta aduana con documentos falsos
evadiendo al fisco.
Posibles actos de corrupción cometidos por funcionarios de la aduana y por agentes aduanales
mantiene vigentes algunas carpetas de investigación de los procedimientos aduanales ante la FGR,
acciones que por ser del ámbito federal no influyen mucho en la percepción de seguridad que se
mantiene entre los ciudadanos.
Pero esa percepción puede variar con el tiempo si no se resuelven pronto las necesidades más
apremiantes de la población, como son el mejoramiento en el servicio del agua potable, la
adaptación de mejores vialidades que conecten el poniente con el oriente de la ciudad, y la
solución al excesivo tránsito de camiones de carga que destrozan la calles.
Las evidentes fallas técnicas que se le critican a la Comapa por los constantes cortes en el
suministro del líquido a la población, así como la turbidez del agua que llega a los hogares afectan
la percepción ciudadana en cuanto al manejo de los problemas sociales y su pronta solución.
Las constantes obras en proceso por todos los rumbos de la ciudad generan molestias innecesarias
entre la población por los numerosos cierres de calles y rutas que afectan a los automovilistas, e
inciden también en una mala percepción en cuanto al manejo de este tipo de problemas por la
ausencia de soluciones adecuadas y la lentitud por terminar esas obras.
Por estos incidentes mal planeados, las quejas aumentan por los apagones de la energía eléctrica,
la baja presión del agua y los cortes del líquido en áreas muy sensibles a este tipo de fallas cuyas
reparaciones son lentas por una falta de planeación a mediano y largo plazo al no contar con un
mantenimiento preventivo.
La encuesta Ensu del Inegi, que se aplica cada tres meses, se aplica cada tres meses mediante
visitas domiciliarias de manera directa con sus moradores, se hace al azar a una persona mayor de
18 años de cada domicilio visitado, por lo que la próxima encuesta será en septiembre y ahí se
verá si los problemas del agua y de la obra pública incidirán y/o modificarán la percepción de
Seguridad Pública Urbana que hasta el momento se tiene en esta ciudad.
Hasta mañana
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