LETRAS PROHIBIDAS
Clemente Zapata M.
Con el firme compromiso de sembrar la semilla del conocimiento, la innovación y la curiosidad desde edades tempranas, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), comandada por el rector DÁMASO ANAYA ALVARADO, llevó a cabo el Campamento de Verano “Amor por la Ciencia” 2026, con sede en la Facultad de Ingeniería Tampico.
La edición zona sur del campamento se desarrolló del 13 al 17 de julio, con la participación de 186 niñas y niños, quienes, a lo largo de la semana, exploraron el mundo de la ciencia, la tecnología, la ingeniería, el arte y las matemáticas a través de la dinámica y participativa metodología STEAM.
Esta iniciativa, impulsada por el rector DÁMASO ANAYA ALVARADO, busca fortalecer la vinculación social de la UAT y democratizar la ciencia desde la infancia, sembrando en la niñez el interés por la investigación y la innovación.
Por ello, la UAT, de la mano de DÁMASO ANAYA, consolida el Campamento “Amor por la Ciencia” como un recorrido de impacto en toda la entidad, pues, tras un exitoso arranque en la zona norte, las actividades continuaron en la zona sur y más adelante estará en la zona centro, del diez al 14 de agosto, en la Facultad de Ingeniería y Ciencias de Ciudad Victoria… ¡Enhorabuena!
++LO SIGUIENTE, NADA QUE VER CON LO ANTERIOR… Aunque la muerte de DAFNE, una menor de 13 años originaria de El Mante, en la llamada “Academia Militarizada Doenitz”, pudiera considerarse un “hecho aislado”, la realidad es que no y ello demuestra, por un lado, el grado de violencia que ha venido escalando en los planteles educativos, públicos y privados, en donde el “bullying”, el acoso sexual y las agresiones entre estudiantes, entre estudiantes y maestros o maestros y alumnos; pero, por otro lado, la “ceguera” e ineptitud de las autoridades educativas para regular férreamente este tipo de centros de presunta instrucción disciplinaria.
Pero, en este México querido, cómo es posible pedir paz a los alumnos, si los maestros se niegan a trabajar, exigen ser “aviadores”, crean grupos de choque para derrocar a un supervisor escolar, al director de un plantel, a un docente o a un administrativo por el simple hecho de que se les exija que desquiten, trabajando, por lo que les paga… ¡Ufff!
El caso de DAFNE obliga a preguntar no sólo qué pasó desde su llegada a la Academia, sino qué están haciendo las autoridades educativas para que planteles privados, y hasta públicos, sigan funcionando sin controles reales.
Hay un dato que debe ser investigado por la SET en la entidad y por las SEP a nivel nacional, pero que no se hace porque suele perderse entre el dolor de las familias, así como la indignación pública y es que, en México, buena parte de las llamadas academias militarizadas o planteles educativos privados opera en una zona gris regulatoria, tan así que muchas escuelas privadas no tienen validez oficial ante la Secretaría de Educación Pública (SEP), pero cobran como si lo fueran.
Por ejemplo, la “Academia Militarizada Doenitz”, en donde perdió la vida DAFNE, no es una escuela pública sujeta a la vigilancia de la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) y no se sabe si por el hecho mismo pueda hacer lo que le plazca con sus presuntos planes de estudio, aunque en la entidad, muchos planteles que sí son públicos ni siquiera son revisados, por eso sufren la falta de agua potable, energía eléctrica, falta de maestros o directivos; tampoco la Academia es una instalación castrense sometidas a la disciplina y protocolos de las fuerzas armadas, entiéndase la Secretaría de la Defensa Nacional, es una institución privada que se llama militarizada y que aplica mano dura a los hijos de los padres que creen en ellos… ¡Tsss!
De acuerdo con las versiones dichas por el propio director, JORGE LUIS PONCE, su academia es más bien un híbrido que prometía “enderezar” los casos más difíciles mediante métodos de corte militar y que muchas veces atrae a padres desesperados por encontrar una salida a conflictos familiares que no saben resolver de otra manera. Ese vacío normativo fue el terreno fértil, un caldo de cultivo, en donde se dieron las circunstancias para que ocurriera una tragedia como la de Dafne (q.e.p.d.)
Por lo anterior, las versiones contradictorias que recibió la madre de DAFNE, es decir ALEJANDRA QUINTOS, que primero le dijeron que tenía tos y sufría deshidratación, para después informarle del desvanecimiento en la regadera, hasta su lamentable muerte no puede ser visto como un simple problema de comunicación interna. ¡No!
La tragedia de DAFNE es el ejemplo perfecto de una institución que improvisa su relación con las familias, porque hasta antes de la tragedia nunca tuvo que rendir cuentas a nadie más… Porque al menos cuando una escuela pública enfrenta una emergencia médica, existen protocolos, cadenas de mando, expedientes clínicos y, sobre todo, la obligación de reportar a una autoridad educativa que puede intervenir. En esta academia, y las de su tipo, la cadena de mando termina en el director y el director responde, en el mejor de los casos, ante sí mismo.
Vamos a ser claros. El problema de fondo no es exclusivamente pedagógico, ni administrativo, ni disciplinario y mucho menos de percepción: es netamente político; pues si tomamos en cuenta las versiones —emitidas el pasado viernes— de dos jóvenes que se solidarizaron con el caso DAFNE y varios padres que expusieron sus casos en redes sociales, se demuestra que los gobiernos, sin importar el color de la playera, han tolerado e incluso promovido en algunos casos de academias que venden soluciones mágicas a los graves problemas de comunicación, amor y empatía entre padres e hijos “rebeldes”.
Es precisamente el amor de los padres, mezclado con una incapacidad de comunicación con sus hijos y agudizada la situación por una impotencia para educarlos desde la cuna, aunado a la necesidad de ausentarse por trabajo, lo que desemboca en desesperación, permitiendo la proliferación, en el apartado privado, de escuelas que venden la solución a familias disfuncionales y hasta funcionales, de ahí que se presente el auge de estas academias como “respuesta barata” a la crisis de violencia juvenil y desintegración familiar, sin invertir en la construcción de un marco regulatorio que garantice condiciones mínimas de seguridad.
Se puede concluir, hasta esta parte de la columna, que es más sencillo permitir que particulares abran instalaciones con entrenamiento físico intensivo y “disciplina de cuartel”, que diseñar políticas públicas de salud mental, prevención de adicciones o reinserción comunitaria que ataquen las causas y no sólo los síntomas, para que el crecimiento de los adolescentes sea ordenado y se convierta en un personaje de bien para la sociedad.
La ausencia de una supervisión no es accidental, por el contrario es la deficiencia de un sistema que prefiere “vender” el problema de la conducta juvenil antes que asumir el costo político y presupuestal de atenderlo con seriedad, por lo que mientras eso no cambie por parte de las autoridades que deben regular instituciones como la Academia Militarizada Doenitz, cada institución de su tipo podría seguirá siendo un espacio de riesgo potencial y cada familia que confíe en ellas estará apostando, desgraciadamente sin saberlo, a que no ocurra lo peor, como le sucedió a la señora ALEJANDRA QUINTOS y su familia.
Ahora corresponde a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas y a las autoridades educativas estatales demostrar que la investigación no será “cosmética”, por encimita, “al ahí se va”, como ha venido sucediendo a últimas fechas con casos como los que se han vivido en los sectores escolares 37 (Tula) y 82 (Victoria), así como hace varios años con el caso “Jano” y otros más.
Desgraciadamente en México se han presentado casos similares en donde abusos en internados, muertes en campamentos deportivos, negligencias en centros de rehabilitación juvenil, masacres así como amenazas en escuelas públicas y privadas, ha dejado un patrón preocupante y es la indignación pública de promesas de esclarecimiento y después un silencio administrativo y hasta judicial porque los expedientes se archivan, las academias cambian de nombre o de dirección, y el ciclo vuelve a comenzar con otras familias y con otro nombre.
Lo que se evidencia en el lamentable caso de la menor DAFNE, y que está en juego, no es sólo la determinación de una causa de muerte, sino la posibilidad de que el Estado mexicano reconozca, que la disciplina “militarizada”, sin regulación y aplicada a menores de edad como solución a su hiperactividad, falta de comunicación con los padres, falta de un hogar funcional y otras circunstancias adversas, es una grave política pública fallida disfrazada de solución educativa inmediata a cambio de muchos pesos y centavos… ¡Calla pesáo!
Lamentablemente, mientras no exista un marco legal que realmente obligue (o si hay la reglamentación que se aplique) a estas instituciones a rendir cuentas, que sean aprobados sus planes de estudio o adiestramiento, así sean campamentos de verano o cursos de superación personal, al menos con la misma exigencia que debería sujetarse cualquier escuela pública, el nombre de Dafne corre el riesgo de sumarse a una lista que, como tantas otras en este México querido, sigue aumentando en silencio… ¡Ostias tío de la Virgen santa!
En otro tema, el alcalde EDUARDO GATTÁS BÁEZ, presidió la sesión del Cabildo de Victoria, en donde se abordaron temas referentes al medio ambiente, salud física y certeza jurídica familiar.
En el apartado de correspondencia de la sexagésima octava sesión pública, se expusieron exhortos del Congreso del Estado que fueron remitidos a las comisiones para su análisis de incorporación a la infraestructura deportiva en áreas verdes de la ciudad y fortalecer programas hacia la eficiencia hídrica, cultura del agua y preservación de mantos acuíferos.
El regidor ALFREDO VANZZINI presentó la petición de los habitantes de la colonia Las Enfermeras que solicitan dar continuidad al contrato-mandato ante el INSUS para que esta dependencia federal pueda reanudar el procedimiento del trámite de regularización de predios.
Los integrantes del Cabildo manifestaron su disposición de apoyar a las familias de este asentamiento del norponiente de la ciudad quienes por diferentes circunstancias aún no cuentan con la certeza jurídica de su propiedad… ¡Enhorabuena!