-La 4T insiste en pedir explicaciones y pruebas, pero “olvida” el asesinato de Cué

-Sin ninguna responsabilidad la ex fiscal sinaloense a pesar de la “película montada”

-Todo se centra en la soberanía, las mentiras de Ken Salazar y la defensa a Rocha Moya

H. Matamoros, Tamaulipas.-Para el gobierno de la Cuarta Transformación resulta de mayor relevancia (a dos años de distancia) la explicación de la justicia norteamericana con relación a la “extracción” del capo sinaloense ISMAEL ZAMBADA y, además, si el ex embajador yanqui en México, KEN SALAZAR, mintió o no respecto al operativo encubierto del 25 de julio de 2024.

También, la 4T eleva a la mayor potencia la supuesta o real violación a la soberanía nacional e injerencia en asuntos internos del gobierno de los Estados Unidos, lo cual, por supuesto, desde la perspectiva constitucional, habría razón para mantener esa postura nacionalista.

Del mismo modo, en el segundo piso de la Cuarta Transformación se insiste en la defensa a ultranza del gobernador con licencia RUBÉN ROCHA MOYA y el senador ENRIQUE INZUNZA, quienes son requeridos por el Departamento de Justicia de la Unión Americana mediante la solicitud al gobierno mexicano de detención con fines de extradición.

Al respecto, la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO insiste en solicitar pruebas de la presunta culpabilidad de ambos para que la justicia azteca analice y valore su fundamento antes de proceder al arresto previo a su extradición al país de las barras y las estrellas.

Tal parece que la narrativa oficial no cambia de tono ni de directriz y se utilizan todos los medios y recursos posibles para blindar mediática y jurídicamente a quienes saben demasiado del entramado entre el Cártel de Sinaloa y el gobierno de la Cuarta Transformación en sus dos pisos.

Al margen de argumentos en pro y en contra y de a quién le asista la razón, la realidad es que la 4T ha “olvidado” el asesinato del diputado federal electo y ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), HÉCTOR MELESIO CUÉN OJEDA.

No resulta suficiente ni convincente el argumento de la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), ERNESTINA GODOY RAMOS, en el sentido de que la investigación sigue vigente y que se han integrado siete carpetas de investigación.

Cuestión de analizar que, al menos hasta la fecha, la FGR no ha citado a declarar como testigos ni al gobernador con licencia RUBÉN ROCHA MOYA ni a la ex fiscal general del estado de Sinaloa, SARA BRUNA QUIÑONEZ. El primero, por su presunta participación en la reunión del 25 de julio de 2024 y, la segunda, por haber intentado, fallidamente, por cierto, de encubrir el asesinato de CUÉN OJEDA, alterando la escena el crimen.

De acuerdo al testimonio de ISMAEL ZAMBADA, quien recibirá sentencia el próximo 20 de julio, su ahijado JOAQUÍN GUZMÁN LÓPEZ lo convocó a una reunión en la finca rural Huertos del Pedregal ubicada en las afueras de Culiacán, para resolver una disputa entre el gobernador de Sinaloa, RUBÉN ROCHA MOYA, y el rector de la UAS y diputado federal electo, HÉCTOR MELESIO CUÉN OJEDA.

ZAMBADA asegura que ese día-25 de julio de 2024- y en ese lugar-Huertos del Pedregal-fue secuestrado por sicarios al servicio de GUZMÁN LÓPEZ para llevarlo vía aérea a los Estados Unidos y, al mismo tiempo, asesinaron a CUÉN OJEDA.

La fiscalía sinaloense intentó relacionar el asesinato del diputado federal electo con un supuesto asalto en una gasolinería, versión que la Fiscalía General de la República desmintió tras recabar y analizar pruebas de campo en el lugar de los hechos.

El servicio médico forense estatal dictaminó que HÉCTOR MELESIO CUÉN falleció por una lesión producida por proyectil de arma de fuego en una de sus extremidades inferiores. No obstante, el peritaje de la FGR comprobó que el cuerpo de la víctima presentaba cuatro impactos de bala y no uno, además de un hematoma en el cráneo.

Ante esa y otras inconsistencias, la Fiscalía General de la República atrajo el caso el 13 de agosto de 2024 y dos días después presentó el informe oficial con las irregularidades detectadas entre las que destacan falta de peritaje sobre manchas hemáticas en la camioneta del asesinado, ausencia mecánica de hechos, contradicciones en video y testimonios e incineración prematura del cuerpo.

El entonces fiscal general de la república, ALEJANDRO GERTZ MANERO, precisó el 21 de agosto de 2024 que la fiscalía del estado de Sinaloa a cargo de SARA BRUNA QUIÑONEZ integró una carpeta de investigación con “elementos no fidedignos”.

Ante el escándalo mediático derivado de la “indagatoria”, el gobernador RUBÉN ROCHA MOYA le solicitó la renuncia a la fiscal estatal, quien entregó la oficina a CLAUDIA ZULEMA SÁNCHEZ KONDO en el mes de septiembre de ese año.

Ni ROCHA ni QUIÑONEZ han sido requeridos al menos como testigos por la Fiscalía General de la República que encabeza ERNESTINA GODOY RAMOS.

¿Cómo la ve?

DESDE EL BALCÓN:

I.-Como si se tratara de un pantano, entre más se mueve la 4T con relación al gobernador con licencia RUBÉN ROCHA MOYA y demás requeridos por la justicia del Tío Sam, más se hunde el segundo piso de la Cuarta Transformación.

Ni hablar.

Y hasta la próxima.

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