La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

La llegada de MORENA a Tamaulipas, en el 2018, -sobre todo como gobierno- irrumpió en el escenario regional, desplazando fuerzas políticas que en el pasado fueron consideradas como hegemónicas. Tanto el PAN como el PRI, vieron debilitadas sus redes de autoridad, en mayor o menor grado.
El PAN en ese relevo de actores, fue el más afectado: se le achicó el poder sustancialmente; el PRI, resultó mayormente lastimado en su estructura de mando y en la migración de sus dirigentes y militantes.
Es decir: en tanto los azules fueron removidos de áreas de gobierno, los tricolores, sumaron a su tragedia -ser echados del poder- el escurrimiento de exdirigentes y relevantes miembros de su organización a MORENA; los menos, optaron por el panismo.
Datos duros:
El matamorense Homar Zamorano Ayala, exdirigente del CDE del PRI, fue fichado por MORENA e incorporado a tareas que conllevan a servir directamente a la IV T y su Segundo Piso. Como algunos de sus compañeros de partido, no ingresó al partido de Claudia Sheinbaum, pero es parte de un gobierno que se autoproclama morenista.
El reynosense Oscar Luebbert Gutiérrez, no se ruborizó en sumarse a la nómina del alcalde verde, Makyito Peña Ortiz: es asesor del alcalde en asuntos políticos. No sólo fue presidente del PRI estatal, también llegó a contender por la gubernatura tamaulipeca; fue derrotado por Eugenio Hernández Flores.
Hoy está más cerca de los partidos de Izquierda que los derechistas, PAN, PRD y otras expresiones. Se mantiene como priista; al menos, no ha externado su renuncia al partido que tanto le debe.
Carlos Solís Gómez, oriundo de Reynosa, Tamaulipas, ocupó la dirigencia del PRI en el proceso de su declinación político-electoral. Hoy se ha sumado a los trabajos de proselitismo de Magaly Deándar Robinson en su intento por convertirse en alcaldesa de su ciudad.
Igualmente, que Homar y Luebbert, no ha abandonado al PRI: pero se asume su coincidencia en el proyecto político de la IV T y su Segundo Piso.
Eliseo Castillo Tejeda, nacido en Matamoros, desplegó su liderazgo en el PRI, en la etapa de lo más sólido del liderazgo tricolor. En el país y en la región. Fue también líder de la mayoría priista en el Poder legislativo que acompañó a gobernar a Manuel Cavazos Lerma.
Se puede calificar, actualmente, como un ciudadano sin partido, pero simpatizante de la IV T y su Segundo Piso. Es subsecretario de Asuntos Religiosos en el gobierno de AVA.
Felipe Garza Narváez, toda su vida militó en el Institucional. Es el único exdirigente del PRI, que ingresó públicamente a MORENA renunciando a una actividad priista de casi cinco décadas. Ha sido delegado federal de la IV T en Tamaulipas.
Ricardo Gamundi Rosas, reynosense, estuvo en el CDE del PRI en los tiempos del gobernador Geño. Participó como discreto asesor del gobernador Américo Villarreal Anaya.
La estructura política de Tamaulipas ha cambiado.
Sólo falta evaluar.
Los índices cuantitativos ahí están: usted deduzca los cualitativos.