Por José Gregorio Aguilar
Miércoles 08 de Julio del 2026
La aparición de dos nuevas fuerzas políticas en Tamaulipas, Somos México y PAZ, apenas autorizadas por el INE el pasado 1 de julio, ha despertado más dudas que entusiasmo. Para Manuel Muñoz Cano, dirigente del Partido Verde Ecologista, la historia parece repetirse: proyectos que nacen con ímpetu pero que terminan desvaneciéndose antes de consolidarse en el escenario electoral.
Muñoz Cano recordó que la ley permite la creación de partidos siempre que cumplan con los requisitos formales, pero subrayó que la verdadera prueba está en la capacidad de sostenerse más allá de la primera elección. “Por experiencias similares, terminan perdiendo su registro al no alcanzar la votación mínima requerida”, advirtió.
En Tamaulipas, ambas agrupaciones podrán participar en la elección intermedia de 2027, postulando candidatos a alcaldías y diputaciones locales y federales. Sin embargo, el líder del Verde considera que se trata de estructuras recicladas, que ya han intentado competir en procesos anteriores sin lograr permanencia.
La crítica apunta a que estos partidos no representan una verdadera novedad, sino más bien un intento de reanimar proyectos que ya demostraron sus limitaciones. “Son las mismas bases, los mismos liderazgos, y difícilmente sobreviven a su primera elección”, señaló Muñoz Cano.
Aun así, la competencia política siempre será bienvenida, reconoció el dirigente, pues abre espacios de participación y obliga a los partidos consolidados a mantenerse activos y cercanos a la ciudadanía.
No obstante, el tiempo juega en contra de Somos México y PAZ. Con apenas un año para organizarse rumbo a 2027, la posibilidad de construir una estructura sólida parece lejana. La falta de cuadros nuevos y de presencia territorial limita sus aspiraciones.
Muñoz Cano no descartó que ambas fuerzas intenten aprovechar el financiamiento público y buscar espacios de representación mediante candidaturas plurinominales, regidurías o alcaldías. Sin embargo, insistió en que la falta de arraigo social terminará por debilitarlos.
“En el 2027 volverán a perder el registro”, adelantó con contundencia, al recordar que la política no se sostiene solo con papeles y firmas, sino con trabajo constante en las comunidades y con propuestas que logren conectar con los votantes.
Así, el nacimiento de Somos México y PAZ se enfrenta desde ahora a un pronóstico sombrío: competirán en la próxima elección, pero la posibilidad de trascender más allá de ese primer intento parece, según el Verde, prácticamente nula