La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Uno de los indicadores que puede inclinar la balanza en favor del género femenino, en la pugna por la gubernatura de Tamaulipas, es la presencia y potencia de las mujeres en la vida pública de la entidad. Es un dato que no se puede echar por la borda. Cualitativamente parecen ser más, en términos reales y presencia en la estructura de mando estatal.
Veamos si no.
(Hablamos de su obligada inclusión en la disputa final; no de sus posibilidades, que pueden ser muchas o pocas).
De las senadurías tamaulipecas, son tres las que sobresalen: Olga Sosa Ruiz (MORENA), Maky Ortíz Domíguez (PV), -tamaulipeca, aunque representa al PV nacional- e Imelda Sanmiguel Sánchez (PAN).
El senador José Ramón Gómez Leal (JR) navega en una inmensa mayoría de féminas tamaulipecas en el senado de la república.
Ese porcentaje arrasador de mujeres mantiene arrinconado al varón que ha osado levantar la mano para pedir su inclusión en la final del 2028.
Vaya ventaja tan objetiva de las damas.
A ese indicador sociopolítico, se suma la presidenta del Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas: Tania Contreras López. Llega a ser la magistrada, con mayores posibilidades en una coyuntura que parece estar hecha para ella.
Tuvo una exitosa incursión en las urnas: obtuvo su cargo en un ejercicio nunca visto en el Tamaulipas contemporáneo. Es decir: su presencia en la lista del 2028 no es fortuita; posee un basamento social que la respalda.
En el espectro estatal, la red de alcaldes tiene en Carmen Lilia Cantú Rosas, una figura preeminente en su gobernanza municipal. Su labor, ha sido reconocida nacionalmente por diversos observadores del fenómeno sociopolítico tamaulipeco.
El manejo administrativo del ayuntamiento nuevolaredense, es una joya en el escenario regional: es el municipio que tiene cero deudas, lo que escasos municipios del país, pueden jactarse.
Muy cuesta arriba tienen el escenario JR, Carlos Cantú Rosas y -último en sumarse- Rodolfo González Valderrama.
En términos cuantitativos el núcleo de damas es evidentemente superior a la cuadra de hombres, ante la modesta acción de los políticos en el sistema político tamaulipeco.
Incluso, las corrientes de opinión en la entidad privilegian el actuar público de las mujeres. En redes sociales y en medios impresos, los caballeros están achicados; o al menos es lo que ahora tenemos.
Se abren las apuestas.