Alberto Serna
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Con el objetivo de frenar el impacto del centralismo fiscal y dotar de recursos adicionales a las regiones fronterizas, el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN) en el Congreso de Tamaulipas presentó una Iniciativa de Punto de Acuerdo para reformar el pacto fiscal federal. La propuesta busca modificar de fondo las reglas de operación de los cruces fronterizos para rescatar millones de pesos que actualmente se desvían a proyectos nacionales.

El Diputado Gerardo Peña Flores, coordinador parlamentario del PAN, fue el encargado de promover esta acción legislativa que pretende eliminar el último párrafo del artículo 9-A de la Ley de Coordinación Fiscal. El legislador argumentó que la recaudación total de los puentes internacionales debe generar beneficios tangibles tanto para los municipios donde se sitúan como para el Gobierno del Estado.

La exposición de motivos de la iniciativa advierte sobre la severa crisis que atraviesan las administraciones locales debido a la falta de presupuesto.

«En los últimos años, ha sido ampliamente debatido en el Congreso del Estado el deterioro en los diversos servicios públicos que prestan los Ayuntamientos al amparo de sus competencias, especialmente en ciudades con altos desafíos, como lo es la seguridad, o la poca disponibilidad de agua, particularmente en los municipios fronterizos.»

Ante esta realidad, Peña Flores criticó el actual convenio de adhesión fiscal que afecta directamente la soberanía financiera del estado.

«Es necesario y justo evaluar el esquema de la coordinación fiscal que ocurre en nuestra República Federal, y en particular en Estados como Tamaulipas, que como se ha manifestado, aporta una importante cantidad de recursos a la federación, por el importe aproximado de 300 mil millones de pesos anuales a la Federación, situándose como el segundo lugar nacional, pero que en contraste, solo recibe aproximadamente 75 mil millones”.

El legislador panista sentenció que el actual modelo hacendario representa «un esquema fiscal que castiga la productividad y premia la dependencia, entre las diversas regiones del país”.

La iniciativa resalta que Tamaulipas cuenta con 18 cruces internacionales que concentran el 42% del comercio exterior terrestre de México, movilizando cerca de 130 mil millones de dólares anuales. No obstante, la riqueza generada por el peaje no se distribuye de manera equitativa.

Mientras que puentes operados por Caminos y Puentes Federales (Capufe) como Nuevo Laredo-Puerta de las Américas o Reynosa- Hidalgo – Benito Juárez aportaron en el año 2025 cerca de 26 y 30 millones de pesos en coordinación fiscal respectivamente, otros cruces estratégicos se quedan en ceros para el estado.

La bancada del PAN denunció abiertamente el destino de los recursos de otros puentes clave administrados por Banobras, como el de Reynosa-Pharr o Los Tomates en Matamoros.

«No generaron ingreso alguno para el Municipio o Estado, sino que sus ingresos por peaje son administrados por un Fideicomiso Público, con el que se financian proyectos nacionales, como el Tren Maya.»

Para corregir esta asimetría, la iniciativa enviada al Congreso de la Unión propone obligar a la Federación a formalizar convenios para que los ingresos brutos (hasta un 25%) se queden de forma directa en las localidades de origen bajo una distribución equitativa: 50% para los municipios y 50% para el estado. Estos recursos quedarían etiquetados estrictamente para «la construcción, mantenimiento, reparación y ampliación de obras de vialidad o gasto de inversión», prohibiendo de forma tajante su uso en gasto corriente.

Asimismo, se mantendrían candados de responsabilidad hacendaria, exigiendo que los municipios beneficiados demuestren «un nivel recaudatorio de al menos un 50% más uno de la recaudación potencial de su impuesto predial”.