Crónicas del Descaro:

Por José Gregorio Aguilar

 Junio 12  del 2026

Miren nomás qué chulada. Resulta que desde antes que empezara el Mundial y ahora que ya arrancó desde ayer jueves, la FIFA ya nos metió gol. Y no fue Mbappé, fue la FIFA con el IMPI de poste.

Aquí en Victoria los restauranteros todavía andan como novia en día de boda: nerviosos, confundidos y con la cartera temblando. ¿Por qué? Porque si quieren prender la tele para que la raza vea los partidos mientras se echa una chela y unos tacos, tienen que pagar licencia. Sí, leyó bien: licencia para ver el futbol.

El presidente de la CANIRAC local, Jesús Arnoldo Gómez González, lo dijo bonito, como hablan los que no quieren broncas: que «respetan la ley» pero que hay «dudas, inquietudes y temores». Traducción pa’ la banda: «estamos hasta la madre pero no queremos que nos clausuren». Dice Chuy que muchos quieren cumplir pero ni saben con quién, ni cuánto, ni cuándo. O sea, FIFA te avisa que te va a cobrar, pero no te dice dónde está la caja.

Y aquí viene lo bueno, raza: La FIFA, que va a recaudar más lana que el SAT cobrándole a todos los deudores de México juntos, no ha sido capaz de mandar ni un pinche instructivo decente. Si ya saben que van a exprimir a cada fonda, bar y marisquería del país, ¿por qué carajos hay tanta «inquietud, confusión y temor» como dice Chuy? ¿Será que el negocio no está en que todos paguen, sino en que muchos no entiendan pa’ luego atorarlos con multas de 5 millones? Porque para cobrar son buenísimos, pero para informar parecen oficina de gobierno en quincena: nadie sabe, nadie supo.

Y luego sale Pablo Reyna Quiroga, que le sabe a los números, y suelta la sopa: la licencia va de 3 mil pesos pa’ la fondita hasta 25 mil si tienes mesas como estadio. Y todo se paga con Sky o Izzi, que son los que tienen el balón. ¿Y si no pagas? Ahí te va el madrazo: multa de 200 mil hasta 5 millones de pesos para que se te quite lo aficionado.

Lo más sabroso: el que va a andar de policía es el IMPI. Sí, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Esos que no pueden con los piratas de Tepito, pero para cuidar que no veas gratis a la Selección sí tienen tiempo. Van a llegar a tu marisquería a ver si tienes permiso de gritar gol. Si no, ábrete que ahí te va el trancazo.

A ver, con peras y manzanas pa’ que entienda hasta la FIFA:

1. Tú ya pagas el cable carísimo para tener todos los partidos.

2. Pagas luz, renta, meseros y la botana pa’ que la gente vaya a tu changarro.

3. Ahora págale a Suiza entre 3 y 25 mil varos por el chiste de juntar gente.

O sea, el Mundial es la fiesta del pueblo, pero el pueblo tiene que comprar boleto para aplaudir. Y si no, el IMPI te apaga la tele y te cobra la fiesta.

CANIRAC dice que no llama a incumplir, que nomás quiere «certeza». Traducción: «no nos chinguen, ya sabemos que nos van a chingar, pero mínimo avisen con tiempo». Quieren que el Mundial sea «oportunidad de crecimiento». Sí, crecimiento pa’ la cuenta bancaria de FIFA, que en 2022 se embolsó 7 mil millones de dólares. ¿Ustedes creen que necesitan los 3 mil pesos del taquero de la Mainero?

Aquí el descaro es doble: FIFA cobra por todo, hasta por el aire, y pone al gobierno mexicano de su guarura. El IMPI, que se hace pendejo con los discos pirata, ahora sí va a defender con uñas y dientes la marca del Mundial. Porque claro, el vendedor de la calle no deja, pero los suizos sí sueltan mochada.

Don Pablo dice que cada quien vea si le conviene pagar la licencia. O sea, haz cuentas: si con 10 chelas extras la libras, pues éntrale. Si no, mejor apaga la tele y pon la radio como en el 86. Porque si te agarran, la multa no te la quita ni el VAR.

Mientras tanto, la FIFA ya empezó a ganar el Mundial. Y lo ganó sin tocar la pelota. Lo ganó cobrándonos por ver, por gritar y por existir.

Pos bueno, nos vemos la próxima semana si  es que el IMPI no  clausura la columna por usar la palabra «Mundial» sin permiso.